Ciudad de México.- El alcalde Cruz Pérez Cuéllar sostuvo una reunión de trabajo en la Ciudad de México con Leopoldo Ortega Ortuño, director general de Vinculación Institucional de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), con el objetivo prioritario de reactivar la construcción del puente en la avenida Vicente Guerrero. Durante el encuentro, el edil juarense calificó esta obra como el proyecto de infraestructura más importante para su administración actual, subrayando que su ejecución es vital para resolver los graves problemas de movilidad que genera el cruce del ferrocarril en el primer cuadro de la ciudad.
El historial de esta infraestructura se remonta a septiembre de 2024, cuando los trabajos iniciaron bajo un esquema de inversión privada por parte de Ferromex que superaba los 400 millones de pesos. Sin embargo, el proyecto enfrentó una parálisis administrativa y social apenas dos meses después. En noviembre de ese mismo año, la SICT ordenó la suspensión de las actividades debido a la falta de permisos federales actualizados y al incumplimiento de normativas técnicas vigentes. A esta pausa se sumó la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que dictaminó la inviabilidad del diseño elevado original por considerar que alteraba drásticamente el paisaje urbano y ponía en riesgo el entorno de edificios con valor histórico en el Centro Histórico.
Ante estas complicaciones, la obra permaneció detenida durante más de un año mientras el gobierno municipal y la empresa ferroviaria analizaban alternativas técnicas. Durante 2025, el debate se centró en la posibilidad de transformar el puente elevado en un paso a desnivel subterráneo para cumplir con las exigencias del INAH, aunque esta modificación representaba un incremento de costos cercano a los 200 millones de pesos adicionales. No obstante, en la reciente reunión de mayo de 2026, Pérez Cuéllar insistió ante los funcionarios federales en la necesidad de liberar el recurso ya comprometido por Ferromex y agilizar los dictámenes técnicos para que los trabajos puedan retomarse formalmente.
La relevancia estratégica del puente radica en su capacidad para permitir el flujo ininterrumpido de vehículos y peatones, eliminando las demoras de hasta varias horas provocadas por las maniobras del tren. El alcalde reiteró que no se contratará deuda pública para este proyecto y que la gestión con la SICT busca asegurar que el nuevo diseño respete tanto los estándares de seguridad ferroviaria como el patrimonio cultural de Ciudad Juárez, permitiendo que la transformación urbana de la frontera avance sin más contratiempos legislativos.



