Ciudad Juárez, Chih.- El fallecimiento de la señora Esperanza Miranda Molinar a los 98 años de edad marca el fin de una vida centenaria, pero reaviva la atención pública sobre la propiedad ubicada en la esquina de las calles Ignacio de la Peña y Costa Rica, en la colonia Partido Romero de Ciudad Juárez. Este inmueble fue el epicentro de una prolongada disputa que le valió al exmandatario estatal el mote de “engaña viejitas”, tras denuncias de que la transacción se realizó aprovechando la vulnerabilidad de la mujer y mediante presiones que ella misma calificó públicamente como un despojo.
La controversia en la colonia Partido Romero no se limitó a la compra de la casa habitación, sino que se extendió a la adquisición posterior de un terreno irregular colindante de 14.70 metros de frente sobre la calle Costa Rica. Familiares de la señora Miranda han sostenido que ambas operaciones estuvieron marcadas por anomalías, lo que derivó en protestas constantes y pintas en las bardas del domicilio donde se señalaba directamente al exgobernador por el trato recibido. Estos predios forman parte del expediente por el cual las autoridades actuales investigan un daño al erario de 98.6 millones de pesos.
En el marco de estas indagatorias, la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua ha verificado y ejecutado el aseguramiento de tres inmuebles estratégicos. Entre ellos destaca una lujosa hacienda de más de 5,000 metros cuadrados en Tepoztlán, Morelos, vinculada a una red de desvío de recursos a través de despachos de asesoría financiera. Asimismo, se mantiene bajo resguardo la cabaña El Rincón en la Sierra Tarahumara, propiedad directa del exmandatario, como parte de una lista de 14 inmuebles con un valor comercial que supera los 73 millones de pesos.
La esquela de la señora Esperanza, que incluye versos del Salmo 23 y recuerdos de su papel como madre y abuela, simboliza el aspecto humano de una batalla legal y política que transformó un conflicto de bienes raíces en un emblema de la lucha contra el abuso de poder en la entidad. Mientras la comunidad se despide de Miranda Molinar, los procesos por enriquecimiento ilícito y defraudación fiscal relacionados con sus antiguas propiedades continúan su curso en los tribunales del estado.



