Madrid, España.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció este miércoles 4 de marzo desde el Palacio de La Moncloa para fijar la posición de España ante la escalada bélica en Oriente Medio, marcada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y las tensiones regionales asociadas.
En una declaración institucional sin preguntas de los periodistas, Sánchez resumió la postura española en cuatro palabras: «No a la guerra». El jefe del Ejecutivo subrayó que esta línea es «clara y consistente», la misma que el Gobierno ha mantenido en los conflictos de Ucrania y Gaza, y se basa en rechazar la quiebra del derecho internacional, evitar resolver disputas mediante el uso de bombas y no repetir errores del pasado, en alusión directa a la invasión de Irak en 2003.
Pedro Sánchez calificó la intervención militar actual como «injustificable» y «peligrosa», y advirtió que «no se puede responder a una ilegalidad con otra», ya que así comienzan «los grandes desastres de la humanidad». Pidió el cese inmediato de las hostilidades y una resolución diplomática del conflicto, al tiempo que expresó solidaridad con los países afectados por ataques indiscriminados y activó dispositivos para el retorno seguro de ciudadanos españoles en la zona.
El presidente insistió en que España no será «cómplice de algo malo para el mundo» solo por temor a represalias —en referencia implícita a amenazas comerciales de Estados Unidos—, y defendió que no surgirá un orden internacional más justo de la escalada armada. Sánchez recordó las graves consecuencias de conflictos previos, como el aumento del terrorismo, crisis migratorias y económicas derivadas de la guerra de Irak, y llamó a prepararse para la posibilidad de una confrontación prolongada en la región.
En paralelo, el Gobierno mantiene su compromiso con la solución de los dos Estados en el conflicto israelí-palestino, con el reconocimiento de Palestina ya formalizado y medidas previas para presionar por el fin de la violencia en Gaza, como el embargo de armas y el apoyo humanitario. Sánchez reiteró que la paz justa y duradera en Palestina e Israel debe pasar por el diálogo y el respeto al derecho internacional, sin olvidar las crisis humanitarias en curso.