Esta obra, escrita por el reconocido dramaturgo juarense Edeberto “Pilo” Galindo, rompe con la tradición navideña al reemplazar a los pastores por mineros, inspirándose en la tragedia de la mina Pasta de Conchos, Coahuila, ocurrida el 19 de febrero de 2006. Aquella explosión por acumulación de gas metano dejó 65 trabajadores atrapados, de los cuales solo dos cuerpos fueron recuperados inicialmente, destacando condiciones laborales precarias y negligencias que aún resuenan en la memoria colectiva mexicana.
Galindo, fundador de 1939 Teatro Norte y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, mantiene la estructura clásica de las pastorelas pero infunde una mirada crítica y humana, combinando humor, sátira y reflexión social. Ganadora del Certamen Nacional de Pastorela de la UANL en 2006, la pieza ha sido elogiada por su capacidad para abordar temas como la explotación laboral desde una perspectiva contemporánea.



