Ciudad de México.- Con movilizaciones simultáneas y el cese parcial de operaciones en cerca de treinta entidades del país, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga inició un paro nacional indefinido para exigir una estrategia de seguridad efectiva que frene la ola de asaltos, extorsiones y homicidios que enfrenta el sector en las carreteras federales.
El dirigente de la organización empresarial señaló que el gremio llegó a un punto límite ante la acumulación de problemáticas no resueltas. De acuerdo con el pliego petitorio, las demandas centrales incluyen un cambio radical en la seguridad de los corredores logísticos prioritarios, la instalación de mesas de trabajo con los tres niveles de gobierno para erradicar el cobro de piso y detenciones arbitrarias, así como soluciones a la sobrerregulación, el mantenimiento deficiente de la red carretera y los recortes a estímulos fiscales.
Las protestas comenzaron desde las primeras horas de este lunes con caravanas a marcha lenta, reducción de carriles y concentraciones en casetas de peaje y vialidades estratégicas de regiones como el centro, occidente, sureste y norte del territorio nacional, afectando las rutas comerciales más importantes. Aunque los organizadores enfatizaron que la instrucción principal era evitar bloqueos totales para no estrangular por completo la movilidad ciudadana, en algunos puntos específicos se reportaron cierres intermitentes y totales por parte de operadores inconformes.
El sector transportista advirtió que el robo de una sola unidad de carga representa pérdidas económicas severas que pueden alcanzar los dos millones de pesos entre la unidad y la mercancía, sin contar el riesgo constante que padecen los conductores, quienes en múltiples ocasiones han sido víctimas de secuestros y agresiones fatales.
Ante este escenario, la Secretaría de Gobernación hizo un llamado a los transportistas para privilegiar el diálogo institucional y evitar mayores afectaciones a la cadena de suministro y al abasto nacional, mientras las delegaciones estatales de la industria transportista mantienen firmes sus demandas a la espera de acuerdos concretos con las autoridades federales.



