Nueva York, EE.UU.- La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas fue escenario de un fuerte rechazo hacia el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuyo discurso provocó que la gran mayoría de los delegados de los 193 países miembros abandonaran el recinto oficial. Incluso dentro de la sede mundial se escucharon coros de manifestantes en contra de las acciones militares en Gaza.
Al subir al podio, Netanyahu debió esperar varios minutos mientras se retiraban los diplomáticos, a quienes calificó de cobardes y moralistas, justificando la guerra como una defensa de la civilización contra los bárbaros y terroristas que amenazan a su país. Asimismo, arremetió contra las resoluciones internacionales y afirmó que Israel no tiene intención de aceptar un Estado democrático donde todos tengan derecho al voto ni de cumplir con el derecho internacional.
En contraste, la intervención del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, fue recibida con ovaciones por los representantes de los Estados miembros que han reconocido formalmente a su país. Abbas intervino mediante un mensaje en video debido a que el gobierno de Donald Trump bloqueó su visado para asistir presencialmente, vulnerando los acuerdos con la Organización de Naciones Unidas. Durante su discurso, denunció que los asesinatos, atentados y agresiones de las fuerzas israelíes continúan cobrándose la vida de mujeres, niños y hombres en Gaza, constituyendo una amenaza directa para la existencia del pueblo palestino en sus tierras.
Fuera de la sede de la ONU en Nueva York y Washington, miles de manifestantes se concentraron para protestar contra el genocidio y exigir el cese de los ataques bajo consignas como No a la guerra, No al ICE y Palestina libre. Durante las movilizaciones, más de 100 personas fueron arrestadas por bloquear accesos en actos de desobediencia civil, entre ellas figuras públicas como la actriz Susan Sarandon y la ex analista de inteligencia militar Chelsea Manning. La protesta contó con la participación de estudiantes, maestros, veteranos de guerra y diversas agrupaciones sociales como Voces Judías por la Paz y el Movimiento de Jóvenes Palestinos.
Paralelamente, se reveló que Francia permitió el tránsito aéreo de la aeronave que transportaba a Benjamin Netanyahu, pese a existir una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional en su contra por crímenes de guerra. Esta decisión generó críticas de la cancillería gala al señalar que no existe ninguna obligación de sobrevolar con una nave estatal a un prófugo.
En Washington, figuras políticas como el senador republicano Marco Rubio cabildearon ante diversos gobiernos para advertir represalias en caso de acatar las disposiciones de la justicia internacional, en un contexto donde Estados Unidos desconoce la autoridad de la CPI y busca proteger a sus aliados ante el creciente aislamiento diplomático e internacional de Israel.



