Paris, Francia.- El destacado periodista y escritor Alan Riding, quien fuera corresponsal de The New York Times y una de las voces más autorizadas para explicar la realidad de América Latina al público internacional, falleció el sábado en un hospital de París a los 82 años de edad a causa de cáncer, según confirmó su esposa y también reportera, Marlise Simons.
Nacido en Brasil de padres británicos y formado en Derecho en Londres, Riding abandonó la abogacía en la década de 1960 para incorporarse a la agencia Reuters. Su trayectoria en territorio mexicano comenzó en 1971 como colaborador de medios como The Financial Times y The Economist, hasta que en 1978 asumió la jefatura de la oficina de The New York Times en la Ciudad de México, desde donde cubrió la política nacional, las insurgencias en Centroamérica y el auge del narcotráfico en Colombia.
Su experiencia en el país quedó plasmada en su célebre libro de 1984, Vecinos distantes: un retrato de los mexicanos, un profundo estudio sobre la sociedad, la política, la economía y la compleja relación con Estados Unidos que se convirtió en un éxito editorial tanto en inglés como en su traducción al español. El texto, que destacó por su agudo análisis sobre las contradicciones de la identidad nacional y el indigenismo, mantuvo tal vigencia que apenas en 2025 su editorial publicó una edición actualizada con un nuevo epílogo del autor.
Tras su paso por las corresponsalías de México y Río de Janeiro, Riding se estableció definitivamente en París, donde fungió como jefe de oficina y, posteriormente, como corresponsal cultural europeo. Desde esa trinchera diversificó su obra al escribir textos de referencia sobre la ópera, piezas teatrales y el libro Y siguió la fiesta: la vida cultural en el París ocupado por los nazis, publicado en 2010, en el cual analizó el papel de los intelectuales y los dilemas morales frente a los regímenes totalitarios.
A lo largo de su carrera, Riding fue reconocido con el Premio Maria Moors Cabot de la Universidad de Columbia por su distinguida labor periodística en las Américas. Al comunicador, recordado por su característico sombrero de fieltro y su profundo conocimiento de las artes y la política, le sobreviven su esposa, su hijo Alexander, su hermano Peter y tres nietos.



