Buenos Aires, Argentina. — El panorama cultural de América Latina despide a uno de sus referentes más entrañables. El reconocido cantautor ítalo-argentino Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido universalmente como Piero, falleció a los 81 años en la ciudad de Buenos Aires. El deceso del artista se produjo en el Hospital Italiano, donde permanecía internado debido a un cuadro de salud delicado derivado de complicaciones respiratorias.
La noticia fue confirmada de manera oficial por su círculo familiar a través de un comunicado en sus redes sociales, desatando de inmediato una oleada de mensajes de condolencias y homenajes por parte de colegas y seguidores de todo el continente.
Nacido en Galípoli, Italia, en 1945, Piero emigró a la Argentina a los tres años de edad. Tras un breve paso por la formación seminarista en su juventud, decidió volcarse por completo a la música y la sensibilidad social en la década de 1960. Su consagración definitiva llegó en 1969 con la publicación de Mi viejo, una obra compuesta en colaboración con José Tcherkaski que se convirtió en un himno universal a la figura paterna y en un éxito de ventas a nivel internacional. Su repertorio posterior consolidó un perfil profundamente comprometido con la realidad sociopolítica, integrando corrientes de la balada con la denominada canción de protesta.
El compromiso de sus composiciones, evidenciado en éxitos como Para el pueblo lo que es del pueblo, Pedro Nadie y Coplas de mi país, le valió la persecución política durante los años previos al golpe de Estado de 1976 en Argentina. Tras sobrevivir a un intento de secuestro, el músico debió emprender un exilio que lo llevó a residir en Italia y España. Durante su etapa en territorio español, alternó la creación musical con el trabajo rural y la ecología. Su regreso a los escenarios argentinos en 1981, coincidiendo con la etapa final de la dictadura militar, fue plasmado en el recordado álbum en vivo Calor humano.
El estrecho vínculo del cantautor con el público latinoamericano se consolidó con fuerza en Colombia, país que lo adoptó formalmente al otorgarle la nacionalidad y donde el músico lideró diversas causas en favor de las víctimas del conflicto armado. Además de su labor artística, fundó la institución Buenas Ondas, orientada al desarrollo de proyectos sociales para la niñez y el cuidado de sectores vulnerables. En reconocimiento a su trayectoria, la Academia Latina de la Grabación le otorgó el Premio a la Excelencia Musical en 2016, sumándose a otras distinciones notables como el Diploma al Mérito de los Premios Konex en 1985.
El artista se mantuvo activo hasta sus últimos meses de vida, habiendo realizado presentaciones en Colombia a inicios del año de su fallecimiento con su espectáculo infantil La sinfonía inconclusa del mar. Días antes de su deceso, Piero celebró públicamente la inclusión de su voz en la pista en italiano Io Vengo para el desfile de la colección de verano de una prestigiosa casa de modas en París. Los restos del legendario creador recibieron el último adiós de sus familiares, amigos y admiradores en el Cementerio de la Recoleta, sellando la partida física de un creador cuyo legado poético y social continuará resonando en la memoria popular latinoamericana.