Fiscalía de papel y títulos exprés
Dejar la procuración de justicia de Chihuahua en manos de un perfil con credenciales académicas en entredicho no es solo un exceso, sino un monumento a la irresponsabilidad política. Que la Fiscalía General del Estado quede a cargo de una figura como Gilberto Loya Chávez —cuyo paso formativo se ancla en instituciones de dudosa reputación y cuestionamientos graves sobre sus procesos— pone en riesgo absoluto la credibilidad y el equilibrio de todo el sistema de seguridad estatal.
El despropósito institucional se vuelve monumental si se analiza el contexto en el que se teje este nombramiento transexenal. Pretender blindar una fiscalía con autonomía por un periodo de ocho años mediante un nombramiento a la medida resulta una burla, sobre todo cuando el historial académico del flamante fiscal desmorona los requisitos legales básicos. La ley exige de manera estricta una experiencia mínima comprobada de cinco años en el ejercicio profesional del derecho para ocupar el cargo; sin embargo, los registros documentales revelan que Loya Chávez es ingeniero electromecánico egresado del Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez, y que sus títulos profesionales —tanto el de Licenciado en Derecho como el de Maestro en Derecho Penal y de Amparo— fueron expedidos por el Instituto Universitario Amerivent apenas el 3 de julio de 2026.
El hecho de que su cédula profesional sea tan reciente constituye un claro indicio de que incumple flagrantemente con la ley y con los requisitos indispensables para ser fiscal, ya que es matemáticamente imposible reunir una experiencia de cinco años en el ejercicio de la abogacía con un documento emitido hace apenas noventa días.
La simulación y la ironía escalan todavía más al conectar este tipo de formación con el oscuro trasfondo de las llamadas universidades patito y negocios de títulos en la entidad, encabezados por Amerivent y su director, el excandidato Luis Medel. Mientras este instituto ha dejado a cientos de egresados atrapados desde agosto de 2021 pagando cuotas de veinte mil pesos por un título que jamás llega, enfrentando denuncias por operar sin validez oficial (RVOE), salarios de hambre y una rotación insostenible de maestros, las altas esferas del poder parecen premiar los atajos académicos otorgando la fiscalía a uno de sus propios perfiles formados al amparo de estas mismas estructuras.
Resulta inadmisible y jurídicamente insostenible que un abogado con una cédula de apenas noventa días y formado bajo estos estándares pretenda encabezar la procuración de justicia con una supuesta autonomía de ocho años. La legalidad no puede convertirse en un traje a la medida para encubrir perfiles moldeados en la opacidad, dejando en absoluta indefensión a los ciudadanos y a los verdaderos profesionistas que llevan años esperando el reconocimiento oficial de sus estudios mientras el poder premia la simulación…la impudicia de Maru Campos no tiene parangón, es inconmensurable y cínica, para decirlo en forma diplomática.
El IEE y sus camisas de fuerza
La resolución del Instituto Estatal Electoral (IEE) sobre los criterios de paridad de género y acciones afirmativas para el proceso 2027 se inmiscuye directamente en las decisiones que debieran ser de los partidos y su propósito más importante que es acceder al poder mediante el voto. Al poner por nombre los municipios, la autoridad electoral trastoca la estrategia partidista: de los cinco municipios hay tres que suman el 50 por ciento del padrón electoral por lo menos: Juárez, Cuauhtémoc y Camargo.
En el caso de Ciudad Juárez, no parece haber problema porque los partidos competitivos, PAN y Morena, tienen encaminadas a mujeres para la contienda: el PAN a Daniela Álvarez y Morena a Andrea Chávez. Los problemas empiezan en Cuauhtémoc, la tercera población de la entidad por su número de habitantes; aquí Morena se vería beneficiada porque tiene un perfil femenino muy competitivo en Lupita Pérez y el PAN no parece tener una figura como la expriista. En Camargo sale perjudicado el PAN, porque su perfil más competitivo es el diputado Arturo Zubía, quien ya ha sido alcalde de Camargo y sigue teniendo una importante intención del voto para el 2027. Claramente la resolución del IEE perjudica al PAN.
También lo es la obligatoriedad de postular a un miembro de la comunidad LGBT y una diputación con un candidato o candidata con discapacidad permanente, lo cual es de suyo controversial. No tanto porque en los partidos no existan militantes con otras preferencias sexuales —de hecho, muy recientemente hubo un gobernador que es de fama pública es bisexual, pero es su opción permanecer en el clóset y disfrazar su condición, con una actitud coqueta y lanzada con las mujeres de manera muy ostensible—, sino por la imposición de cuotas. Hay una destacada senadora por Zacatecas, Claudia Anaya Mota, quien ha hecho una sobresaliente carrera legislativa por sus capacidades, no por su condición de discapacidad. Al Congreso de Chihuahua han llegado por el PRI político con discapacidad como José María «El Chino» Palacios, entre otros, demostrando que la postulación va más allá de un decreto.
La resolución del IEE no fortalece la democracia; la distorsiona al suplantar las decisiones que corresponden estrictamente a los partidos políticos.
¡Pocos o muchos estaban alegres!
El reciente evento político en Ciudad Juárez dejó una estela de números encontrados que retratan fielmente la polarización de la óptica partidista. Por un lado, las autoridades municipales y los reportes de Protección Civil calcularon una asistencia muy conservadora de apenas cuatro mil personas; por el otro, los organizadores inflaron el pecho y lanzaron una cifra alegre de entre 15 y 18 mil simpatizantes. En medio de este baile de cantidades, los observadores independientes oscilaron de un extremo a otro dependiendo de sus preferencias electorales, ya fueran abiertas o discretamente disimuladas, mientras que en el chat de Meridiano 107 la disputa digital era tan evidente como insostenible.
Este columnista estuvo presente en el lugar de los hechos y contaba con información previa que apuntaba a una expectativa real de entre 10 y 15 mil asistentes. Se sabía que llegaron contingentes y camiones desde Cuauhtémoc, Chihuahua, y otros municipios del estado, aunque este observador con vista aguda sólo pudo constatar la presencia de dos autobuses foráneos. Más allá del conteo frío, el acto demostró ser un rotundo éxito operativo y de convocatoria, al grado de que la propia logística se vio rebasada por mucho. A unos 120 metros del templete principal se colocó una pantalla para quienes ya no podían avanzar, pero resultó claramente insuficiente; faltó por lo menos otra pantalla cien metros más atrás, provocando que el mensaje del templete fuera inaudible para los ciudadanos que se encontraban a 250 metros de distancia.
Sin importar si fueron 10 mil o 15 mil los congregados —rango en el que este columnista calculó la asistencia real con base en lo visto—, lo verdaderamente interesante fue el ánimo y el carácter orgánico del evento. Esa energía se respiraba en los grupos de amigos que dominaban las zonas más alejadas, donde ya era prácticamente imposible ver o escuchar el desarrollo del mitin.
Para los panistas, este reencuentro debe dejar un saldo más que positivo. Más allá de un discurso que probablemente la mitad de los asistentes ni siquiera alcanzó a escuchar, privó el buen ánimo, la camaradería y la certeza de que el terreno está fértil. En Juárez habrá tiro, los panistas no son los favoritos, pero no será un tsunami y las señales quedaron a la vista de todos.



