Ciudad de México.– La bancada de Morena en la Cámara de Diputados impuso este martes la asistencia física de al menos 80 de sus 253 integrantes a las sesiones semipresenciales ordinarias, con el objetivo explícito de prevenir repeticiones del escándalo protagonizado por Cuauhtémoc Blanco Bravo, quien ayer se conectó apenas cinco segundos a la reunión de la Comisión de Presupuesto.
La medida entra en vigor mañana miércoles, día en que se votará la nueva Ley Orgánica de la Armada y la Cuenta Pública de 2023. En la lista de obligados figura el propio Blanco Bravo, ubicado en el lugar 31 del tercer segmento.
Estructura de la «burbuja» presencial
Una circular interna, enviada a los legisladores guindas, establece que deben acudir los integrantes de la dirección política: el coordinador Ricardo Monreal Ávila, los cuatro vicecoordinadores, el vocero del grupo y los dos representantes en la Mesa Directiva.
En caso de impedimento, los diputados deberán notificarlo a la vicecoordinadora de Vinculación Parlamentaria, Gabriela Jiménez Godoy, para que se designe a un sustituto.
La nómina se divide en tres grupos según la agenda legislativa. El primero reúne a los 18 diputados de la Comisión de Igualdad de Género para la sesión solemne del voto femenino. El segundo agrupa a los 11 miembros de la Comisión de Marina que discutirán la reforma naval. El tercero, con 78 legisladores, participará en la ordinaria de la tarde, donde Blanco aparece entre los convocados.
La decisión responde a la presión interna y pública generada por la desconexión exprés del exfutbolista, episodio que evidenció la laxitud en el control de asistencias virtuales y desató críticas de oposición y medios. Con esta norma, Morena busca blindar la imagen de compromiso legislativo ante el cierre del periodo ordinario.



