Ciudad de México. – La Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, conocida popularmente como la Villa de Guadalupe, se convirtió una vez más en un mar de fe y devoción con la llegada de más de 13 millones de peregrinos que conmemoraron el 494 aniversario de las apariciones de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego en 1531.
Desde la medianoche, miles de fieles entonaron las tradicionales Mañanitas a la «Morenita del Tepeyac», en un acto emotivo encabezado por artistas como Lucero, quien lideró la serenata, junto a otras voces que llenaron el atrio del santuario. La celebración culminó con la Misa de Medianoche y continuó con una serie de eucaristías a lo largo del día.
Peregrinos de todo México y el extranjero arribaron caminando, en bicicleta o en contingentes organizados, muchos cumpliendo mandas, agradeciendo milagros o pidiendo intercesión. Las calles aledañas permanecieron cerradas al tráfico vehicular para facilitar el flujo de devotos, en un operativo especial que incluyó atención médica y apoyo logístico.
La festividad, una de las más importantes del catolicismo mexicano, refuerza el símbolo de unidad y esperanza que representa la Guadalupana, patrona de México y Emperatriz de América. Autoridades reportaron un saldo blanco hasta el momento, con mínima necesidad de atenciones hospitalarias. La devoción continúa durante todo el día con misas, rosarios y ofrendas florales ante la imagen original conservada en el templo.