Ciudad de México.- A partir de este miércoles, México aplicó incrementos arancelarios de entre 5% y 50% a 1.463 fracciones correspondientes a más de un millar de productos importados de naciones sin tratados de libre comercio, principalmente China, Corea del Sur, India, Vietnam, Tailandia, Rusia y Brasil.
La medida, promulgada por la presidenta Claudia Sheinbaum y publicada en el Diario Oficial de la Federación, afecta sectores como automóviles eléctricos, autopartes, textiles, calzado, plásticos, acero, electrodomésticos, juguetes, muebles, cosméticos y jabones. El gobierno federal estima una recaudación anual de 30 mil millones de pesos y un impacto inflacionario mínimo de 0.2%, según la Secretaría de Hacienda. Además, se exentaron productos de la canasta básica durante todo 2026 para proteger el consumo familiar.
El objetivo oficial es proteger 350 mil empleos, fomentar la reindustrialización y reducir la dependencia de importaciones, alineándose con el Plan México que busca sustituir el 50% de la proveeduría nacional. México mantiene un déficit comercial con China superior a 120 mil millones de dólares anuales, lo que ha impulsado esta política proteccionista tras 40 años de apertura unilateral desde su ingreso al GATT en 1986.
Expertos como Ignacio Martínez Cortés, de la UNAM, ven un punto de inflexión geopolítico, influido por las políticas de Donald Trump y la revisión del TMEC en julio. Sin embargo, China criticó la decisión y evalúa retaliaciones, mientras Corea del Sur e India expresaron preocupación. Empresarios mexicanos divididos: algunos rechazan el alza de costos, otros apoyan la producción local.
La Secretaría de Economía podrá implementar mecanismos para garantizar abasto competitivo. En juego está la recomposición de cadenas productivas y la estabilidad del TMEC, que representa más del 80% de las exportaciones mexicanas.