Durante la conversación, Bonilla compartió su trayectoria y cómo, desde niño, vivió las desigualdades sociales en Chihuahua, lo que impulsó su vocación de servicio. Relató que tuvo que trabajar desde pequeño para apoyar a su familia, una experiencia que, según dijo, influye todavía en las políticas que promueve desde el Gobierno Municipal. “Detrás de cada programa hay historias reales, cosas que vivimos y que nos marcaron para siempre”, expresó.
El alcalde destacó el programa “La Calle No Es Su Lugar”, que busca retirar a niñas y niños de cruceros y entornos de riesgo, ofreciendo a sus familias estancias infantiles, alimentación y acompañamiento social integral. Karina Olivas complementó la exposición al narrar el origen de esta iniciativa y compartir testimonios de familias que han transformado su situación gracias al apoyo recibido.
La pareja también habló de su vida personal, incluyendo más de 20 años de matrimonio y el reto de equilibrar las responsabilidades públicas con la crianza de sus tres hijos. Paola Rojas resaltó la sensibilidad y autenticidad de las historias, mientras las asistentes mostraron cariño y cercanía hacia los invitados.
Este tipo de actividades reflejan el interés de Bonilla por fortalecer lazos con diferentes sectores de la sociedad juarense, en un contexto donde las mujeres de la frontera destacan por su contribución diaria al tejido social y económico de la región.



