Chihuahua, Chih.- El alcalde de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, calificó como un acto de altura la renuncia de César Jáuregui Moreno a la Fiscalía General del Estado, señalando que esta decisión busca favorecer la transparencia en las investigaciones actuales. El edil aprovechó para contrastar esta postura con la de Francisco Garduño Yáñez, titular del Instituto Nacional de Migración (INM), quien se ha mantenido en su cargo a pesar de la tragedia ocurrida en Ciudad Juárez en marzo de dos mil veintitrés.
Bonilla Mendoza expresó que le hubiera gustado ver la misma responsabilidad política en el funcionario federal tras el incendio donde perdieron la vida cuarenta migrantes. Según el alcalde, la separación del cargo es fundamental para permitir que las indagatorias contra funcionarios públicos se desarrollen con claridad y sin interferencias, algo que, a su juicio, Jáuregui está facilitando al retirarse de la dependencia tras reconocer omisiones institucionales.
La dimisión de Jáuregui Moreno, presentada el veintiocho de abril de dos mil veintiséis, se dio tras admitir fallas en la coordinación y manejo de información en operativos recientes, particularmente en relación con el fallecimiento de agentes de investigación en la zona serrana. El ex fiscal argumentó que su salida es un paso necesario para que el proceso de justicia no se vea comprometido por su permanencia al mando de la institución estatal.
Para el presidente municipal capitalino, la diferencia en la forma de asumir las crisis marca un precedente sobre la ética en el servicio público. Reiteró que mientras en Chihuahua se asumen costos políticos para garantizar la limpieza de los procesos judiciales, en el ámbito federal se ha permitido la continuidad de funcionarios señalados por omisiones graves, lo que limita la transparencia y la confianza ciudadana en las instituciones de procuración de justicia.
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