Ciudad de México.- Manuel de Jesús Espino Barrientos, diputado federal de Morena por Durango, se encuentra en estado grave en una unidad de terapia intensiva en un hospital de la Ciudad de México, tras sufrir un derrame cerebral la noche del miércoles 10 de septiembre de 2025. Según confirmó Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Espino fue intervenido quirúrgicamente de emergencia entre las 21:00 y 22:00 horas de ese día.
El pronóstico se mantiene reservado, y su familia y allegados están a la expectativa de su evolución. No se han emitido partes médicos oficiales detallados por el hospital, pero fuentes cercanas indican que permanece bajo vigilancia constante.
Diversas figuras políticas han expresado solidaridad. Lulú García, presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Durango, publicó en redes sociales: «Enviamos toda nuestra solidaridad y los mejores deseos de pronta y total recuperación a nuestro querido compañero Diputado Federal@ManuelEspino
«. Monreal Ávila también deseó su recuperación y pidió «al creador por su salud» durante una conferencia de prensa. En plataformas como X (anteriormente Twitter), han circulado mensajes de apoyo de medios y usuarios, destacando su trayectoria como un «líder social y empresario» con más de 30 años en la administración pública.
Un derrame cerebral ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro, ya sea por un coágulo o una ruptura de vaso sanguíneo, lo que puede causar daños neurológicos graves si no se atiende de inmediato. A sus 65 años, Espino es integrante de las comisiones de Seguridad, Defensa y Comunicaciones y Transportes en la LXVI Legislatura.
Biografía y trayectoria política
Manuel de Jesús Espino Barrientos nació el 29 de noviembre de 1959 en Victoria de Durango, Durango. Es licenciado en Administración de Empresas por la Universidad del Noroeste, con maestría en Seguridad e Inteligencia Estratégica, y diplomados en Criminología (Universidad La Salle, CDMX) y Teoría y Praxis del Federalismo Contemporáneo. Antes de ingresar a la política, trabajó en seguridad pública y educación: fue profesor de secundaria y bachillerato en Durango y Ciudad Juárez (1978-1985), administrador de una empresa de contabilidad, y ocupó cargos en la Dirección General de Seguridad Pública de Ciudad Juárez (1983-1988), como jefe de Archivo y Estadística, y director de Sistemas. También fue presidente de la Asociación Mexicana de Scouts (1985-1988) y fundó el Centro de Estudios Hispanoamericanos en El Paso, Texas (1984).
Su carrera política ha sido marcada por transiciones entre partidos, lo que lo convierte en un figura controvertida pero versátil en el espectro mexicano. Militó inicialmente en el Partido Acción Nacional (PAN) desde 1981, donde escaló rápidamente.
Durante su liderazgo en el PAN, también fue presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (2006-2010) y vicepresidente de la Internacional Demócrata de Centro (2006-2009). Criticó la estrategia de seguridad de Calderón, llamándola «una de las más sangrientas».
Tras dejar el PAN en 2007, fundó la Concertación Mexicana (2013), un grupo político independiente. En 2014, se unió a Movimiento Ciudadano (MC), donde militó hasta 2018. Ese año, en un movimiento polémico, se alió con López Obrador durante la campaña presidencial de Morena, uniéndose a la coalición «Juntos Haremos Historia». Renunció a cargos en el Servicio de Protección Federal (SPF) para afiliarse a Morena en Durango en noviembre de 2021, con miras a la gubernatura de 2022.
En el gobierno de la Cuarta Transformación (4T), ocupó posiciones clave en seguridad y educación.
En agosto de 2024, regresó al Congreso como diputado federal plurinominal por Morena (Quinta Circunscripción: Querétaro, Michoacán, Edomex, Colima), prometiendo avanzar en pacificación, seguridad pública, educación y apoyo a migrantes en el norte de México. Es fundador de la organización ciudadana Ruta Cinco y ha propuesto ideas controvertidas, como diálogos con cárteles para lograr «justicia social» y reducir la violencia (2022), argumentando que solo dos grupos estarían dispuestos a negociar como «mal menor».



