Ciudad de México.- Maestros pertenecientes a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) arrancan este lunes un ciclo de protestas y paros escalonados en varios estados del país, como antesala a una huelga nacional indefinida prevista para el 1 de junio, en pleno contexto de preparativos para el Mundial de Futbol 2026. La Sección 22 de Oaxaca será una de las más activas al iniciar de forma anticipada su paro de labores, lo que implicará la suspensión de clases en escuelas de educación básica en esa entidad. En contraste, en la Ciudad de México las actividades escolares se mantendrán de manera normal este lunes, según informaron autoridades educativas locales.
Las movilizaciones responden al rechazo de la CNTE al incremento salarial del 9% ofrecido por el gobierno federal. Los docentes exigen un aumento mayor, la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 —que modificó el sistema de pensiones—, la eliminación de la USICAMM (Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros), basificación de plazas y el restablecimiento de un diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las demandas y el calendario de acciones
Entre las exigencias centrales del magisterio disidente destacan pensiones dignas, seguridad laboral, defensa de la educación pública y mayor presupuesto para el sector. Dirigentes como Jeny Araceli Pérez, de la Sección 22, y Elvira Meleces Morales, de la Sección 14 de Guerrero, han advertido que, de no haber respuestas concretas, las protestas se intensificarán con bloqueos, marchas y plantones que podrían coincidir con el inicio del Mundial.
Para este 25 de mayo, se prevén marchas y concentraciones principalmente en Oaxaca a partir de las 9:00 horas, con posibles plantones. En otros estados con presencia fuerte de la CNTE, como Chiapas, Michoacán, Guerrero, Zacatecas y Yucatán, se reportan acciones locales de apoyo. La megamarcha y plantón indefinido en el Zócalo de la Ciudad de México está programada para el 1 de junio, partiendo del Ángel de la Independencia.
Analistas señalan que esta escalada ocurre a solo semanas del evento futbolístico global, lo que genera preocupación por posibles afectaciones a la movilidad en la capital y a la imagen internacional del país. El gobierno, por su parte, ha llamado al diálogo y minimizado el alcance del movimiento, calificándolo como acciones de “algunos” sectores magisteriales.
Históricamente, la CNTE —fundada en 1979 como corriente disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)— ha protagonizado prolongados conflictos laborales, incluyendo paros masivos en años anteriores que han paralizado escuelas por semanas o meses. En esta ocasión, los líderes han enfatizado que “si no hay solución, no rodará el balón”, en alusión al Mundial.
Padres de familia y autoridades educativas recomiendan consultar los calendarios escolares locales, ya que el impacto variará por entidad y sección sindical. Mientras tanto, la CNTE mantiene abierta la posibilidad de ampliar o modificar sus acciones según la respuesta gubernamental en las próximas semanas. El desarrollo de este conflicto será clave no solo para el sector educativo, sino para la estabilidad social en vísperas de un evento de talla mundial.