Ciudad Juárez, Chihuahua. Un contingente de docentes juarenses, afiliados a la Red de Defensa Magisterial de Chihuahua, intervino este viernes en el Puente Internacional Paso del Norte para permitir el paso libre de vehículos con destino a Estados Unidos, como parte de su adhesión al paro nacional de 48 horas convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). La acción, que se extendió de las 11:00 a las 13:00 horas, no generó afectaciones mayores a los alumnos, ya que coincidió con una jornada de descarga administrativa en las escuelas.
Los profesores, procedentes de distintos niveles educativos en la región, se congregaron en las inmediaciones del cruce binacional vistiendo camisas rojas y negras, colores emblemáticos de su movimiento. Tras un breve diálogo con el personal del Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua, los encargados de las casetas elevaron las plumas y se retiraron temporalmente del sitio, facilitando el flujo vehicular sin cobros. Esta medida simbólica buscaba visibilizar las demandas del magisterio chihuahuense y nacional, en un contexto de saturación vial habitual en la frontera.
Protesta simultánea en el Puente Santa Fe
De manera paralela, otro grupo de alrededor de 50 maestros de la misma red se desplegó en el Puente Internacional Santa Fe, también en Ciudad Juárez, replicando la táctica de liberación de casetas durante el mismo horario. Anabel Morales, docente de la Sección VIII del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y vocera del colectivo, explicó que estas intervenciones responden a la identidad fronteriza de los educadores locales, quienes ven en el libre tránsito un gesto de reciprocidad con sus reclamos laborales. «Somos maestros de la frontera y esto es una forma de expresar nuestra solidaridad con el paro nacional, sin interrumpir la vida cotidiana», afirmó Morales en el lugar.
Los participantes distribuyeron volantes a los automovilistas y transeúntes, detallando sus agravios contra el gobierno federal. Entre las consignas coreadas destacaron críticas directas a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, como «¡Claudia decía que todo cambiaría, mentira, mentira!» y «¡Sueldo de maestra para la presidenta, sueldo de profesor para el senador!». Estas expresiones reflejan el descontento acumulado por promesas incumplidas durante la campaña electoral de 2024, particularmente en materia de condiciones laborales para el magisterio.
Demandas centradas en pensiones dignas y diálogo presidencial
El núcleo de la protesta radica en la exigencia de abrogación total de la reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 2007, que los docentes consideran un mecanismo de precarización pensionaria. Adriana Paulina Zendejas, profesora de educación especial con más de dos décadas en el aula, relató su caso personal durante la manifestación: con una jubilación proyectada en apenas 3,200 pesos mensuales, perdería además el seguro médico del ISSSTE al retirarse, lo que la dejaría en condiciones de vulnerabilidad extrema. «Nosotros no tenemos una jubilación digna, estamos trabajando y dejamos nuestra vida en el aula. Aquí lo que queremos es que se nos escuche y tengamos una jubilación para pagar hasta los recibos», demandó Zendejas, con voz entrecortada por la indignación.
La Red de Defensa Magisterial de Chihuahua, vinculada históricamente a la CNTE, amplió sus reclamos a la democratización sindical, la eliminación de los esquemas de pensiones calculados en Unidades de Medida y Actualización (UMAS) —que ajustan los montos a la inflación pero erosionan el poder adquisitivo real— y el retorno a bases en salario mínimo. Además, piden retiros anticipados tras 28 años de servicio para mujeres y 30 para hombres, junto con la instalación de una mesa de diálogo directa con la Presidencia de la República. Estas peticiones se enmarcan en una lucha de largo alcance, que incluye mejoras en salud y salarios para educadores, administrativos y sus familias, y que ha motivado acciones similares en municipios chihuahuenses como Ojinaga, Madera y Parral.
Esta jornada forma parte del segundo día del paro de 48 horas impulsado por la CNTE, que inició el jueves 13 de noviembre y se extendió a al menos 20 entidades del país con bloqueos de casetas, marchas y mítines. En la Ciudad de México, los maestros enfrentaron vallas metálicas en el Zócalo y el Palacio Nacional, donde intentaron derribarlas en un intento fallido por acercarse al centro de poder. En estados como Chiapas, Puebla y Morelos, se reportaron liberaciones de casetas en la México-Cuernavaca y otras vías federales, mientras que en Chihuahua las manifestaciones se limitaron a puentes y plazas públicas para minimizar impactos viales.
El gobierno federal, a través de la Secretaría de Educación Pública, ha rechazado las movilizaciones, argumentando que afectan a la población y que las demandas deben canalizarse por vías institucionales. Sin embargo, los profesores insisten en que el cerco al Congreso y los bloqueos son necesarios para forzar una respuesta, recordando que la CNTE ha impulsado paros similares desde 2013 contra reformas educativas previas. En Juárez, la protesta concluyó sin incidentes, pero los docentes anunciaron que mantendrán la presión «cueste lo que cueste» hasta obtener una pensión que les permita vivir con dignidad tras décadas de servicio.



