Nueva York, EE.UU. — El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló este sábado una nueva acusación supersedente contra Nicolás Maduro, en la que lo señala directamente por facilitar, desde México, el lavado y repatriación de millones de dólares procedentes del narcotráfico, mediante pasaportes diplomáticos venezolanos y vuelos oficiales con cobertura diplomática.
El documento, presentado ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York y desellado tras la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores en una operación militar estadounidense en Caracas, detalla que entre 2006 y 2008 —cuando Maduro era Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Hugo Chávez— vendió pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y coordinó el uso de aviones privados para mover dinero de la droga desde México a Venezuela sin inspecciones.
«Cuando los narcotraficantes necesitaban mover dinero de México a Venezuela, Maduro Moros facilitaba el uso de aviones privados bajo cobertura diplomática, para asegurarse de que no fueran revisados por agencias policiales o militares», afirma la acusación de un gran jurado federal.
Según los fiscales, el procedimiento era preciso: Maduro llamaba personalmente a la Embajada de Venezuela en México para anunciar la llegada de una «misión diplomática». Mientras los narcotraficantes se reunían con el embajador como distracción, el avión era cargado con efectivo proveniente de la venta de cocaína y regresaba a Venezuela protegido por inmunidad diplomática.
Por primera vez en este expediente, iniciado en 2020, el Departamento de Justicia menciona explícitamente a los cárteles de Sinaloa y Los Zetas como beneficiarios directos de la exportación de cocaína colombiana facilitada por el régimen chavista. Se alega que Joaquín «El Chapo» Guzmán financiaba laboratorios en Colombia, cuya producción era trasladada a Venezuela con protección de las FARC, aliadas del «Cartel de los Soles».
La nueva imputación incluye por primera vez a Cilia Flores, esposa de Maduro, y a su hijo Nicolás Maduro Guerra, así como al líder del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores («Niño Guerrero»). Todos enfrentan cargos de conspiración narcoterrorista, importación de cocaína y posesión de armas destructivas.
El caso, que data de 2011 con decomisos como 5.6 toneladas de cocaína en México provenientes de Venezuela, ha visto declaraciones de culpabilidad de exfuncionarios chavistas como Hugo Carvajal y Cliver Alcalá. Fuentes judiciales anticipan testigos clave en un eventual juicio.
Maduro, calificado como presidente «de facto» tras elecciones cuestionadas, fue trasladado a Nueva York junto a Flores para ser procesados. El presidente Donald Trump confirmó la operación, que incluyó ataques a instalaciones militares venezolanas, y afirmó que Estados Unidos administrará temporalmente el país hasta una transición.