Hermosillo, Sonora.- Cecilia Patricia Flores Armenta, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, informó este martes que localizó restos óseos que podrían corresponder a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido desde el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, Sonora.
A través de un video difundido en sus redes sociales, la activista detalló que el hallazgo ocurrió en el kilómetro 46 de la carretera 26, en una zona árida cercana a Hermosillo. En las imágenes se observa a Flores sosteniendo un hueso mientras expresa: “Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir. He cumplido mi promesa de encontrarte”.
Flores reconoció que aún falta realizar la prueba de ADN para confirmar la identidad de los restos. “Yo siempre supe que te encontraría, pasara el tiempo que pasara, porque no tenía otro motivo en la vida”, afirmó en el mensaje. Lamentó, además, que el cuerpo no esté completo: “Merecía encontrar el cuerpo completo, lamentablemente solo he encontrado huesos dispersos; no está completo el cuerpo de mi hijo. Me resta abrazar un puño de huesos que he encontrado y que al parecer puede ser Marco Antonio”.
Marco Antonio, de 32 años al momento de su desaparición, fue privado de la libertad junto con su hermano Jesús Adrián por un grupo armado en Bahía de Kino. Jesús Adrián fue liberado posteriormente, pero Marco Antonio permaneció en calidad de desaparecido. Desde entonces, Ceci Flores encabezó una intensa búsqueda que la llevó a rastrear fosas clandestinas, zonas rurales y diversas regiones del estado y del país, donde ha localizado decenas de restos humanos.
La madre buscadora fundó el colectivo Madres Buscadoras de Sonora en 2019 y se ha convertido en una de las figuras más visibles del movimiento de búsqueda de desaparecidos en México. En su labor ha enfrentado condiciones adversas, como el sol inclemente del desierto sonorense y la falta de apoyo institucional, según ha denunciado en múltiples ocasiones.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) confirmó la ejecución de un cateo en el predio ubicado en el kilómetro 46 de la carretera 26, donde se recuperaron restos óseos en el marco de las investigaciones por la desaparición de Marco Antonio. Las autoridades realizarán los peritajes correspondientes, incluyendo el análisis genético, para determinar si corresponden al joven.
En su mensaje, Flores también hizo un llamado implícito a continuar las labores de búsqueda en la zona, ya que considera que faltan muchos restos por localizar. “No asimilo todavía haber encontrado a mi hijo sin vida”, expresó en entrevistas posteriores.
El caso de Marco Antonio se suma a la crisis de desapariciones en Sonora, donde miles de personas permanecen sin localizar. El colectivo de Madres Buscadoras ha exigido en repetidas ocasiones mayor apoyo del gobierno federal y estatal para fortalecer las búsquedas en campo y agilizar las identificaciones mediante ADN.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han proporcionado mayores detalles sobre posibles responsables de la desaparición. La familia y el colectivo esperan que las pruebas científicas confirmen la identidad para poder dar sepultura digna a Marco Antonio.