Aunque no mencionó nombres adicionales de alcaldes, Loera aludió a «compañeros legisladores y alcaldes» que han colocado publicidad, lo que implica una crítica más amplia. En el contexto de Morena, otros aspirantes incluyen a la senadora Andrea Chávez y la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, pero solo Pérez Cuéllar es alcalde en funciones.
Loera descartó acuerdos favoritistas, como el supuesto pacto tras la salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación senatorial, que beneficiaría a Chávez. «Es una expresión de un favoritismo personal», aclaró.
Estas declaraciones surgen en un momento de tensiones internas en Morena, donde las encuestas posicionan a Pérez Cuéllar al frente con 36.5% de preferencias, seguido de Chávez con 29.1% y Loera con 9.9%.
El partido prevé definir reglas en su consejo nacional el 7 de marzo, priorizando la unidad para conquistar la gubernatura panista actual.Analistas ven en estas palabras un intento de Loera por nivelar el terreno, ante el dominio de aspirantes con mayor visibilidad. En Chihuahua, la ley electoral obliga a funcionarios a separarse del cargo 90 días antes de la elección si buscan otro puesto, pero Loera urge acción inmediata para precandidatos. Este debate podría extenderse a otros municipios, donde alcaldes como Marco Bonilla (PAN, Chihuahua capital) también aspiran, aunque en oposición.
La transparencia en campañas internas será clave para Morena en un estado con alta competencia electoral.



