Ciudad de México.— Las lluvias intensas que han golpeado a varios estados la república en las últimas 48 horas han causado al menos 22 muertes, miles de viviendas inundadas y daños severos en carreteras e infraestructura. Solo Baja California Sur se ha librado de las precipitaciones, mientras el resto del país tuvo lluvias de diversas magnitudes. En la entidades en que hubo fuertes precipitaciones se enfrentan inundaciones provocadas por la tormenta tropical Raymond. La presidenta Claudia Sheinbaum convocó a una reunión de emergencia a mediodía para coordinar esfuerzos de rescate y reconstrucción, en un contexto donde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierte que las lluvias continuarán debido a un canal de baja presión, desprendimientos nubosos y ondas tropicales.
Las lluvias se presentaron en 31 de los 32 estados de la república, solo Baja California Sur, escapó al fenómeno meteorológico. Hasta el momento se han contabilizado 22 muertes provocadas por lluvias torrenciales.
Hidalgo, el epicentro de la tragedia
Hidalgo reporta el mayor número de víctimas, con 16 personas fallecidas por deslaves en la región de la Huasteca. Municipios como Metztitlán, Zacualtipán y Tianguistengo han sido los más afectados, con viviendas de adobe y lámina sepultadas bajo tierra y rocas tras precipitaciones que alcanzaron los 250 milímetros en 24 horas. Las autoridades locales han declarado alerta máxima, desplegando 500 elementos de la Guardia Nacional y maquinaria pesada para despejar caminos bloqueados por derrumbes.
El desbordamiento del río Tempoal ha inundado cultivos de maíz y café, afectando la economía de comunidades indígenas que dependen de la agricultura. La gobernadora Julieta Villagrán ha solicitado apoyo federal, mientras el pronóstico de más lluvias complica las labores de rescate.
Veracruz y Puebla, golpeados por inundaciones
En Veracruz, 38 municipios están en emergencia, con Álamo Temapache como uno de los más críticos, donde 5 mil personas han sido evacuadas. Dos muertes por ahogamiento se registraron en vehículos atrapados por corrientes.
En Xalapa, 312 viviendas quedaron inhabitables por inundaciones y colapsos estructurales, mientras que en Coatepec, el río Sedeño desbordado destruyó negocios y cultivos de café.
En Puebla, la Sierra Norte enfrenta deslaves que han bloqueado accesos a Huauchinango, Francisco Z. Mena y Xicotepec, dejando una muerte en Pantepec y 64 municipios con clases suspendidas. El gobernador Alejandro Armenta anunció un fondo de 500 millones de pesos para atender la crisis, pero los daños en carreteras y ductos de Pemex complican la recuperación.
Querétaro y San Luis Potosí, en alerta
En Querétaro, un deslave en Pinal de Amoles causó una muerte y dejó 200 viviendas dañadas. Municipios como Jalpan de Serra y Arroyo Seco suspendieron clases en escuelas por el riesgo de más inundaciones. El río Moctezuma, con un caudal triplicado, amenaza con nuevas evacuaciones. En San Luis Potosí, 11 municipios de la Huasteca reportan encharcamientos en carreteras y cortes de energía que afectan a 3 mil hogares. Las lluvias, que acumularon 250 milímetros en algunas zonas, han dañado puentes y fincas ganaderas, dejando comunidades incomunicadas.

Guerrero y Oaxaca, evacuaron en la costa
En Guerrero, Zihuatanejo y Acapulco enfrentan inundaciones por lluvias de 151 milímetros y vientos de 60 kilómetros por hora asociados a Raymond. Unas 500 familias han sido evacuadas en la costa, donde las olas alcanzan los tres metros.
En Oaxaca, la Mixteca reporta deslaves que han destruido caminos, aislando comunidades indígenas. La Secretaría de la Defensa Nacional ha desplegado 2 mil soldados en las zonas más afectadas, mientras el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) destina recursos para alimentos y refugios. El SMN advierte que las lluvias persistirán en el centro, oriente y sur del país, con posibles granizadas en el Estado de México, lo que mantiene en vilo a un país que lucha por contener los estragos del agua.



