Mónaco, Principado de Mónaco.- La tensión institucional en la cúpula del balompié mundial ha escalado de manera irreversible después de que la Unión de Asociaciones Europeas de Futbol avanza en la preparación de una denuncia penal ante la justicia de Suiza dirigida contra el presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación, Gianni Infantino. La acción legal se fundamenta en una presunta mala gestión financiera y administración desleal vinculada al polémico proyecto comercial que buscaba ceder participaciones de la Copa del Mundo a capitales externos.
El origen de este conflicto sin precedentes se remonta a la iniciativa conocida como FIFA Forward Enterprise, un plan mediante el cual la directiva del organismo rector pretendía crear una empresa independiente valorada en veinte mil millones de dólares. El propósito principal era captar aproximadamente cuatro mil doscientos millones de dólares procedentes de inversores privados, entregando a cambio el control sobre las operaciones comerciales y los torneos principales, incluido el Mundial, hasta el año 2038. Para asegurar el respaldo federativo, la propuesta contemplaba un pago único de veinte millones de dólares para cada una de las doscientas once asociaciones miembro.
No obstante, la respuesta del futbol europeo fue de un rechazo absoluto e inmediato. Las cincuenta y cinco federaciones que integran la Unión de Asociaciones Europeas de Futbol se unieron bajo un bloque de oposición frontal, llegando a advertir sobre la posibilidad de un boicot a los eventos oficiales y cuestionando la viabilidad de la continuidad de Gianni Infantino al frente del organismo global. Ante la magnitud de la crisis y el malestar generalizado que también alcanzó a sectores internos de la propia federación internacional, la propuesta fue retirada por la presidencia.
Pese a la retirada formal del proyecto, las acciones legales emprendidas por el organismo europeo siguen su curso. Representantes legales de la confederación remitieron notificaciones formales exigiendo la conservación estricta de documentos, correos electrónicos y registros de datos digitales de al menos dieciocho altos cargos de la institución global, incluido el propio Gianni Infantino, el director de desarrollo Arsene Wenger y el secretario general Mattias Grafstrom. El propósito de esta medida cautelar es evitar la destrucción u ocultamiento de pruebas que puedan ser utilizadas en los procedimientos judiciales y arbitrales en marcha.
La ofensiva jurídica coincide con un momento de profunda fragilidad política para la presidencia de la federación internacional, la cual enfrenta cuestionamientos sobre los principios de buena gobernanza y transparencia. Además de la vía penal en tribunales suizos, federaciones nacionales afiliadas al bloque europeo han comenzado a explorar alternativas de liderazgo de cara al próximo proceso electoral previsto para el mes de marzo, lo que pone en entredicho el cuarto mandato que el dirigente pretendía asegurar sin oposición.



