Ciudad de México.- La crisis en la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha dejado al descubierto las dificultades de Mario Delgado, titular de la dependencia y uno de los operadores más influyentes de Morena, para manejar conflictos internos sensibles. El detonante fue la remoción de Marx Arriaga, director general de Materiales Educativos, quien se atrincheró cuatro días en su oficina resistiéndose al despido, un episodio que trascendió a la prensa internacional.
Fuentes gubernamentales confirmaron que la presidenta Claudia Sheinbaum autorizó la salida de Arriaga por su rechazo a realizar cambios en los libros de texto gratuitos, como incorporar mayor presencia de mujeres en la historia mexicana. Sin embargo, documentos revelados por Proceso indican que se pedían alrededor de 200 modificaciones, muchas calificadas por la Subsecretaría de Educación Básica como «no pertinentes», «confusas» o «incompletas». Arriaga argumentó que tales ajustes retrasarían la entrega oportuna de los materiales y requerirían trámites burocráticos para alinearse con la Nueva Escuela Mexicana.
Delgado fue el encargado de concretar la remoción, pero la operación resultó desastrosa: videos mostraron presencia policial en las oficinas, lo que motivó críticas de Sheinbaum sobre la forma de notificación. El secretario calificó de «estupidez» la actuación del Órgano Interno de Control y desplazó responsabilidad a la Secretaría de Buen Gobierno. Arriaga exigió un oficio escrito de despido, que finalmente recibió este martes, y rechazó ofertas de recolocación, como un consulado o embajada, según versiones contrastantes.
El incidente coincide con acusaciones en el libro «Ni venganza ni perdón» (2026) de Julio Scherer Ibarra, que vincula a Delgado con financiamiento ilícito de campañas de Morena vía el «rey del huachicol», Sergio Carmona. Delgado no ha respondido públicamente a estos señalamientos. La crisis refuerza especulaciones sobre ajustes en el Gabinete de Sheinbaum tras su primer año, aunque la presidenta ha minimizado divisiones internas y defendido la continuidad de los libros sin cambios mayores.