Ciudad de México.- La declaración del secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, durante la ceremonia con motivo del desfile de la Independencia en el Zócalo de la Ciudad de México, aludió a una red de huachicol fiscal operada en las aduanas del país, presuntamente vinculada a los sobrinos de su antecesor, el almirante José Rafael Ojeda Durán, quien fue secretario de Marina durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Aunque no mencionó nombres específicos en el discurso, se refirió a la detención de figuras clave, como el vicealmirante Manuel Roberto Farías y otros oficiales de la Armada, por su presunta participación en actos de corrupción relacionados con el robo de combustible (huachicol) en las aduanas marítimas.
El huachicol, tradicionalmente asociado al robo de combustibles en ductos de Pemex, ha evolucionado para incluir actividades ilícitas en aduanas, como el contrabando de combustibles y otros bienes. La implicación de altos mandos navales en estos actos representa un escándalo significativo, dado que la Marina ha sido históricamente una de las instituciones más respetadas en México por su papel en la seguridad nacional y el combate al crimen organizado.
Morales Ángeles destacó que la Marina actuó con decisión al exponer y poner a disposición de las autoridades a los presuntos responsables, evitando que la corrupción se enquistara en la institución. Este «golpe de timón» simboliza un cambio drástico para erradicar prácticas ilícitas, incluso cuando involucran a figuras de alto rango.
El secretario enfatizó que la lealtad de la Marina es hacia el pueblo mexicano, no hacia individuos o intereses particulares. Subrayó que el silencio ante la corrupción no es una opción y que la verdad, la justicia y la honestidad son los valores que guían a la institución.
Morales vinculó las acciones de la Marina con los ideales de la Cuarta Transformación, el proyecto político impulsado por el gobierno de Morena, que busca erradicar la corrupción y transformar las instituciones. Hizo hincapié en que esta «revolución de las conciencias» exige claridad y fortaleza para no retroceder en la lucha contra la impunidad.
A pesar de los actos reprobables, Morales afirmó que la Marina sale fortalecida al actuar con apego a la legalidad. Resaltó que la institución no tolerará la corrupción, sin importar quién esté involucrado, y que la ley aplica para todos.
El secretario conectó la fundación de la Armada de México en 1821 con el espíritu de la Independencia, destacando que la institución es heredera de la lucha por la soberanía y la libertad. Este legado, según Morales, obliga a la Marina a actuar con honor, deber, lealtad y patriotismo.
Morales subrayó que las decisiones de la Marina, aunque dolorosas, se toman por el bien común y la nación. En este sentido, el desfile militar fue presentado como una demostración de la fortaleza y determinación de la institución para servir a México.
El caso de la red de huachicol en las aduanas pone en evidencia los desafíos que enfrenta la Marina, una institución que ha asumido roles clave en la seguridad pública, el control de puertos y aduanas, y la lucha contra el crimen organizado durante los últimos años. La entrega de las aduanas a la Semar, iniciada en el sexenio anterior, buscaba precisamente reducir la corrupción y el contrabando, pero este escándalo sugiere que persisten problemas estructurales.
La mención de los sobrinos de Ojeda Durán agrega un componente político al caso, ya que podría interpretarse como un intento de deslindar responsabilidades del gobierno actual hacia la administración anterior. Sin embargo, Morales Ángeles evitó personalizar el asunto en su discurso, enfocándose en la institucionalidad y la lucha general contra la corrupción.



