Chihuahua, Chih.- La Feria de Santa Rita, tradicional espacio de convivencia familiar en la capital chihuahuense, enfrenta crecientes críticas por su elevado costo que la convierte en un evento cada vez más excluyente. A pesar de recibir recursos públicos del Gobierno del Estado y del Municipio, los precios de juegos mecánicos, alimentos y atracciones dejan fuera a numerosas familias de ingresos medios y bajos.
En la reciente sesión de la Diputación Permanente del Congreso del Estado, la diputada Brenda Ríos (Morena) presentó un exhorto para cuestionar esta situación. Recordó que la feria surgió como punto de encuentro identitario y de disfrute colectivo, no como un lujo reservado para unos pocos. La legisladora destacó el desplazamiento de empresarios locales en la operación de juegos y atracciones, lo que reduce la competencia, afecta la economía chihuahuense y contribuye al alza sostenida de precios.
El exhorto propone tres medidas concretas: exigir transparencia total sobre los recursos públicos destinados al evento; establecer procesos abiertos y modernos para la asignación de espacios; y garantizar que al menos el 50% de los juegos mecánicos y atracciones sean operados por empresarios del municipio de Chihuahua.
Sin embargo, la propuesta fue turnada nuevamente a comisiones, una práctica que Ríos calificó como “congelamiento” de temas incómodos para el poder. Como ejemplo citó el caso del relleno sanitario, cuyo exhorto previo también quedó archivado en comisiones pese a los graves riesgos ambientales y para la salud pública ya documentados.
La diputada cuestionó si este nuevo planteamiento sufrirá el mismo destino o si, por fin, se permitirá avanzar hacia una Feria de Santa Rita más accesible, transparente y equitativa. Porque, advirtió, cuando los asuntos sensibles se congelan en el legislativo, son las familias chihuahuenses las que terminan asumiendo el costo real de la exclusión y la opacidad.