
Ciudad de México.- Cinco artesanas rarámuri de Chihuahua obtuvieron premios en la edición 50 del Gran Premio Nacional de Arte Popular, un concurso en el que el estado norteño logró reconocimientos en varias categorías por primera vez, comparado con entidades como Oaxaca y Chiapas. En el contexto del Año de la Mujer Indígena, un jurado de 14 especialistas en patrimonio cultural, incluyendo a la etnoartesana Marta Turok y al antropólogo Arturo Gómez Martínez, evaluó cientos de piezas de 22 entidades federativas y seleccionó a 124 ganadores, con un total de tres millones de pesos en premios. Las obras de Chihuahua, elaboradas con materiales locales, destacaron en diferentes categorías y resaltan el trabajo de mujeres indígenas en la preservación de técnicas tradicionales.
María Serafina Rico José gana el Galardón Presidencial
María Serafina, de 58 años y originaria de Baquiriachi, en el municipio de Carichí, recibió el Galardón Presidencial, con un premio de 127 mil pesos. Su pieza, un «Guare con tapa» tejido en palma, fue seleccionada como la mejor entre las 1,152 inscritas. En la ceremonia del 28 de septiembre en el Museo de Arte de la SHCP, Serafina, que habla poco español, transmitió su mensaje a través de un representante municipal. «Estoy contenta y agradecida; el premio ayudará a mi familia», dijo según el emisario. Fodarch, que envió la pieza el 5 de septiembre, considera que este reconocimiento apoya la continuidad de técnicas tradicionales en la región.

Diana Lucinda Largo Sitanachi recibe premio por innovación
Originaria de Rejogochi en Guachochi, obtuvo el Premio Especial a la Mejor Obra de Innovación con Tradición, con 42 mil pesos. Su tapete de lana, tejido en telar de cintura con tintes naturales como añil y grana cochinilla, combina patrones tradicionales con diseños modernos. En una entrevista con Fodarch, Largo explicó que la pieza incorpora conocimientos transmitidos por sus abuelas y usa una herramienta portátil que permite tejer durante caminatas largas. El jurado valoró el equilibrio entre técnicas ancestrales y elementos nuevos en esta edición del concurso.

Griselda Crucita Chacarito Mendoza gana en trajes tradicionales
Uativa de Guicorachi en Bocoyna, se llevó el primer lugar en la subcategoría de Trajes Tradicionales Completos de Textilería, con 25 mil pesos por su «Vestido Muki». La obra incluye falda, blusa y jorongo en algodón, con una faja de estambre tejida a mano, y usa tintes de plantas locales. Chacarito, madre de seis hijos, indicó durante la evaluación que cada elemento refleja prácticas culturales para eventos como las fiestas de la Virgen de Guadalupe. La pieza formará parte de la exposición itinerante de ganadores, lo que podría aumentar su visibilidad en mercados.
Juana Valenzuela Quintero logra segundo lugar en instrumentos musicales
Procedente de San Alonso en Urique, consiguió el segundo lugar en Instrumentos Musicales, con 20 mil pesos por sus «Chanebares o Chayewares». Estos son capullos de mariposa cosidos en tela y atados a los pies, usados en danzas tradicionales como el Yúmare. Valenzuela, con experiencia en su elaboración, recolecta los capullos en temporada de lluvias. En un video de Fodarch, mencionó que la pieza busca mantener viva una técnica en riesgo de desaparecer. Esta es la primera participación exitosa de Chihuahua en esta categoría.
Martha Rosa Sebastián Sobrino obtiene reconocimiento en talabartería
Originaria de Gonogochi en Bocoyna, recibió el segundo lugar en Talabartería, con el premio asignado después de que el jurado inicialmente lo declarara desierto. Su vajilla de barro, moldeada a mano y decorada con engobes en motivos tradicionales, destaca por su técnica. Aunque la categoría se refiere comúnmente al trabajo en cuero, esta pieza cerámica fue reconocida por su calidad. Sebastián describió el proceso como un trabajo con materiales locales que refleja condiciones ambientales de la sierra. La obra integrará la muestra nacional de ganadores.
Estos premios representan un avance para el arte popular de Chihuahua, al mostrar la habilidad de las artesanas rarámuri en la conservación y adaptación de tradiciones. Fodarch impulsó la participación mediante la selección y envío de las piezas, y planea acciones como becas y ferias para apoyar a las comunidades. Según la directora de Fodarch, Joni Barajas, estos resultados fortalecen la presencia del estado en el panorama artesanal nacional.



