Ciudad Juárez, Chih. – La frontera amaneció otra vez inundada de críticas nacionales. Periódicos y noticieros de todo el país colocaron a Ciudad Juárez como la capital indiscutible del bache después de que se diera a conocer que, en lo que va del año, los ciudadanos han reportado más de trece mil hundimientos en las calles, pero el Gobierno Municipal solo reconoce haber atendido poco más de mil. La diferencia entre la cifra oficial y la realidad que viven los juarenses a diario provocó la indignación de la diputada local del PAN, Xóchitl Contreras, quien calificó la situación como una vergüenza a nivel nacional.
“Es una verdadera pena volver a aparecer en el mapa del país por algo negativo”, declaró la legisladora. Aseguró que el mote de capital del bache no es un invento de la prensa, sino la consecuencia directa de un gobierno que, según sus palabras, dejó de lado las necesidades básicas de la población para dedicarse a temas que poco importan a quien circula todos los días por avenidas convertidas en trampas.
Las lluvias de las últimas semanas terminaron de exhibir el abandono. Calles enteras se convirtieron en lagunas que esconden cráteres capaces de tragarse una llanta completa. Incluso unidades nuevas del Juárez Bus han quedado varadas o con daños severos en suspensión y carrocería. “Ya no llueve en Juárez, llueven auditorías automáticas a las obras mal hechas”, ironizó Contreras, y agregó que cada tormenta deja en evidencia la incapacidad municipal para atender lo elemental.
La diputada señaló directamente al presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, de enfocar su atención en propaganda mientras los ciudadanos gastan miles de pesos en reparaciones de sus vehículos o simplemente dejan de salir por miedo a quedar atrapados. “La gente ya vive con angustia de sacar el carro porque sabe que los baches se multiplican y nadie los atiende”, afirmó.
Contreras rechazó que el problema se resuelva con parches aislados o con discursos. Propuso que el Ayuntamiento declare emergencia vial, destine de manera inmediata recursos extraordinarios al bacheo y presente un plan de repavimentación por colonias, con metas claras y supervisión ciudadana. “El futuro de Juárez no se construye con fotos ni despensas, se construye con calles dignas y con respeto al dinero de los juarenses”, sentenció.
La legisladora cerró su mensaje con un compromiso firme: seguirá alzando la voz en el Congreso y en las calles hasta que la ciudad deje de ser noticia por sus cráteres y se convierta, dijo, en ejemplo de infraestructura moderna. “Yo sí quiero a Juárez y voy a trabajar sin descanso para que muy pronto nos avergoncemos de nuestras vialidades”, concluyó.
Por lo pronto, los conductores juarenses siguen sorteando hoyos, pagando alineaciones y esperando que la próxima lluvia no les cueste otra llanta. La capital del bache, lamentablemente, conserva el título.



