Ciudad Juárez, Chihuahua.- En una acción coordinada que fortalece la convivencia comunitaria, la Junta de Agua y Saneamiento de Juárez, conocida como J+, junto con residentes del fraccionamiento Urbi Villa del Prado, llevó a cabo labores intensas de limpieza y reparación vial. Bajo la dirección de Sergio Nevárez, ejecutivo principal de la dependencia, se atendieron demandas pendientes de los habitantes, transformando una vía clave en un espacio más seguro y accesible para el tránsito diario.
La iniciativa surgió de las quejas vecinales sobre el deterioro del pavimento, originado por intervenciones previas en el pozo de agua de la zona. Equipos especializados de la J+ desplegaron sus recursos para restaurar la infraestructura, cubriendo un tramo extenso que incluye las calles Monte Blanco y Leonardo Solís Barraza, además de arterias cercanas. Este esfuerzo no solo mitiga riesgos para los conductores, sino que revitaliza el entorno urbano, facilitando el flujo de personas y mercancías en un sector residencial de creciente importancia.
Reparaciones viales y recolección de residuos marcan el éxito de la jornada
Sergio Nevárez, al frente de las operaciones, detalló que las cuadrillas aplicaron técnicas de bacheo en tres mil cuatrocientos metros de asfalto, utilizando materiales de alta durabilidad para garantizar una solución perdurable. «Esta intervención responde directamente a las voces de la comunidad, y estamos comprometidos a mantener estas calles en óptimas condiciones», expresó el directivo durante el recorrido por el área.
La participación ciudadana elevó el impacto de la jornada. Angélica Flores, al mando del comité vecinal, manifestó su gratitud por la rapidez en la respuesta institucional. «Esta calle es el corazón de nuestro fraccionamiento; su mejora beneficia a familias enteras, a quienes transitan en vehículos y a los pequeños negocios que dependen de un acceso fluido», señaló Flores, mientras supervisaba las actividades junto a sus vecinos.
El entusiasmo se multiplicó con la llegada de alumnos de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, quienes se incorporaron con entusiasmo a la limpieza manual. Armados con escobas y bolsas, barrieron aceras y recolectaron varios kilos de desechos acumulados, contribuyendo a una imagen renovada del barrio. Por otro lado, el personal de la J+ empleó maquinaria robusta para profundizar en las tareas: camiones de volteo transportaron escombros, retroexcavadoras removieron sedimentos en los diques, y barredoras mecánicas eliminaron polvo y hojas secas de las superficies. Complementando estos esfuerzos, unidades especializadas succionaron impurezas del sistema de drenaje, previniendo obstrucciones futuras en épocas de lluvia.
Esta colaboración no solo resuelve problemas inmediatos, sino que siembra bases para futuras alianzas entre autoridades y residentes. Al cierre de la jornada, el fraccionamiento lucía transformado, con calles pavimentadas y limpias que invitan a una mayor interacción social. Nevárez adelantó que similares acciones se replicarán en otras colonias, priorizando las necesidades reportadas por la ciudadanía. Así, Urbi Villa del Prado se erige como ejemplo de cómo la unión de esfuerzos institucionales y comunitarios puede elevar la calidad de vida en los espacios cotidianos.



