El PAN definido, ya tiene a Marco Bonilla
La gobernadora Maru Campos es una mujer inteligente y acabará por entender que el Partido Acción Nacional tiene una ventaja para las elecciones del 2027, tiene el mejor candidato posible en Marco Antonio Bonilla Mendoza, por su bien entenderá que es mejor no atravesarse al candidato y que es mejor hacerse (nuevamente) amiga del candidato que tratar de hacer a un amigo candidato.
Un breve vistazo al pasado reciente o un análisis histórico, nos da derroteros: Javier Corral se amachó con Gustavo Madero y perdió; César Duarte hizo lo propio con Enrique Serrano y ha pasado cuatro años en la cárcel. Fueron más inteligentes José Reyes Baeza y Patricio Martínez, el de Delicias vio que no prendía su primo Oscar Villalobos y dejó pasar a Duarte; lo mismo hizo Patricio, al ver que no iba a poner a Víctor Anchondo, apoyó con todo a Reyes.
Así pasará con Maru o debería pasar, si es obcecada como Duarte y Corral, terminará como ellos entregado la gubernatura a otro partido o al propio Bonilla, pero no en plan amigable, tal y como sucedió entre ella y Corral.
Ariadna Montiel apunta a Coyoacán
En algún momento pasó por su cabeza la gubernatura de Chihuahua, pero eso quedó atrás. Ariadna Montiel Reyes, arquitecta de formación y hechura de la izquierda perredista que migró tempranamente a Morena, emerge como una figura de bajo perfil, pero de alto potencial en el tablero político de la Cuarta Transformación, particularmente en la arena capitalina donde su trayectoria en el Bienestar —desde subsecretaria en 2018 hasta titular ratificada por Sheinbaum en 2024— la posiciona como guardiana de los programas sociales que sostienen la base electoral guinda.
Aunque en el proceso interno de 2024 optó por no competir directamente por la Jefatura de Gobierno, respaldando a Clara Brugada en un gesto de lealtad que evitó fracturas en la contienda —tal como lo anticipó AMLO al descartar su renuncia para aspirar—, las dinámicas internas de Morena en 2025 la vuelven a catapultar al radar: rumores en Coyoacán la señalan como posible jugadora para las elecciones intermedias de 2027, un trampolín que podría escalar hacia la gubernatura en 2030 si consolida alianzas al interior de Morena y capitaliza su expertise en inclusión social y en los programas insignia de la Cuarta Transformación.
Sin embargo, su futuro depende de la consolidación de Sheinbaum en el control de Morena y de sortear las pugnas locales con figuras del movimiento con sus mismas aspiraciones, donde su perfil técnico podría hace maridaje con el carisma callejero requerido en la megalópolis; de concretarse, Montiel representaría no solo la continuidad en la urbe, sino un as bajo la manga para una Morena que busca blindar su hegemonía sin concesiones a la oposición.
Andrea Chávez, anclada en la barredora
Andrea Chávez Treviño, senadora morenista por Chihuahua y una de las figuras más jóvenes y combativas de la Cuarta Transformación, se posiciona actualmente como la candidata con mayores simpatías, encabeza las encuestas de Morena rumbo a la gubernatura de Chihuahua en las elecciones de 2027.
La política es de equipos y Andrea pertenece a uno que está al margen; el de Adán Augusto López Hernández; hay quien quieren revivirlo porque operó la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General. Adán sigue siendo un zombi, operó el cambio, porque es formalmente el coordinador de los morenistas en el Senado, no podría haber sido otra persona quieren hiciera los amarres, que por otra parte eran pan comido. Entonces Andrea no está en el equipo conveniente para los menesteres que vienen. Su juventud, inexperiencia y actitudes de adolescente malcriada tampoco ayudan, puede caer bien a los electores, porque es muy buena tomándose selfies con viejitos, pero gobernar Chihuahua es otro cuento. Es muy joven, seguramente madurará y tendrá otras oportunidades.
No obstante, las posibilidades de su nominación no están exentas de desafíos: la dinámica interna de Morena, influida por el liderazgo nacional de Claudia Sheinbaum y las alianzas con el PT o PVEM, podría favorecer perfiles más experimentados o con mayor peso en el aparato estatal. El problema con Andrea Chávez es que a ojos vistas puede ser la mejor candidata y la peor gobernadora, es capaz de, literalmente, sacarle la lengua a quien no esté de acuerdo con ella o tratar de descalificarla con un «lero lero». En pocas palabras es una niña encantadora a la que por su Suburban High Country, sus zapatos Ferragamo y su ropa de marca, le gusta gastar mucho dinero, sin reparar de donde viene, este dicho está fundamentado en sus millonarias caravanas de la salud, nomás como muestra de sus alcances. En síntesis, tiene condiciones para política, con todo lo que ello conlleva.
Ojo a Mayra Chávez
La delegada federal de Bienestar en Chihuahua, Mayra Chávez Jiménez, originaria de Ciudad Juárez, se posiciona como una contendiente viable pero no dominante aún en la interna de Morena rumbo a la gubernatura de 2027, en un contexto donde el partido guinda mantiene una ventaja sostenida de alrededor del 42% en las preferencias electorales generales frente al PAN en el poder.
Sus fortalezas radican en su arraigo local, su gestión en programas sociales que le han granjeado simpatías entre la base militante, y el respaldo indiscutible de figuras como Ariadna Montiel, quien la ha impulsado ante el declive de Andrea Chávez por escándalos ajenos y propios.
Mayra Chávez sorprendió desde hace un año, cuando empezó a aparecer en las encuestas de Morena a la gubernatura, sin mover un sólo dedo se ha mantenido en un 7/8 por ciento y en las encuestas para la alcaldía de Ciudad Juárez, se acerca al 40 por ciento lo que evidencia la volatilidad del tablero y la necesidad de que Mayra intensifique su visibilidad para capitalizar el género paritario y el descontento con otros aspirantes.
En última instancia, sus posibilidades dependen de la resolución de la interna morenista —potencialmente influida por la dirigencia nacional— y de su capacidad para articular una narrativa de continuidad transformadora sin los lastres de la polarización, en un estado donde Morena podría arrebatarle el poder al PAN si consolida su unidad. ¡Ah! y está en el equipo correcto, el de la secretaria del Bienestar Ariadna Montiel. ¡Ah! y también está en lugar correcto el candidato de Morena a la gubernatura en el 2021 fue Juan Carlos Loera de la Rosa, quien salió a buscar la gubernatura de esa delegación y con el apoyo de Ariadna Montiel, podría repetir ficha, color y número.
Otra circunstancia que se debe tener en cuenta es que es la única de los tres precandidatos de Morena, que no tiene actos anticipados de campaña y que prácticamente no a hecho nada para estar en la posición de tiradora en que se encuentra.
Cruz se muestra como campeón
En el panorama político chihuahuense rumbo a las elecciones de 2027, las posibilidades de que Cruz Pérez Cuéllar se consolide como el candidato de Morena a la gubernatura de Chihuahua parecen sólidas y en ascenso, aún cuando en las encuestas está estancado en el rango del 27 por ciento, casi 20 puntos abajo de Andrea Chávez. Sin embargo, ha logrado a base de abultados contratos publicitarios crear la imagen de ser el elegido, de ser el experimentado, de ser incontenible y también de que si no se la dan se postularía por el Partido Verde Ecologista de México, sobre el que tiene control. Sin embargo, su ambiciosa precampaña extendida genera críticas por aparentar una «ambición sin frenos», lo que podría polarizar al electorado morenista si no se equilibra con una narrativa unificadora alineada a la Cuarta Transformación.
Líneas arriba comentábamos sobre que la política es asunto de equipos y Cruz no puede desligarse de Ricardo Monreal Ávila, el coordinador de los diputados morenistas, quien claramente no se encuentra en el ánimo de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo sabe y parece no importarle, aunque habilidoso como es juega al socarrón y soterradamente trata de erosionar a la figura presidencial.
La política es de equipos y el segundo al mando en la Cámara de Diputados es Pedro Haces, mejor conocido como «Don Bull», es quien amedrenta, el que amenaza y siendo líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, hace unas pocas semanas, el 5 de octubre, miles de sus afiliados, con matraca en mano animaron en el Zócalo, en el Primer Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum y el pasado sábado la presencia de la CATEM fue casi invisible, en el mismo espacio. Dicen que en política lo que parece es, y parece que Pedro Haces, hermano del alma de Monreal Ávila, quiere demostrarle menosprecio a la presidenta y también en estos desamores la cosa es de equipos y Pérez Cuéllar está en este, aunque ahora no le convenga.
