Teherán, Irán.- Los iraníes lanzan en la noche del 18 al 19 de marzo una masiva oleada de misiles y drones contra instalaciones energéticas en varios países del Golfo Pérsico, en lo que Teherán describió como respuesta a ataques previos contra sus propias infraestructuras petroleras y de gas.
Los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmaron que los objetivos eran «instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos» en la región, y dedicaron la operación a la memoria del fallecido ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib, y otros mártires de los servicios de inteligencia. Las autoridades iraníes insistieron en que no buscaban dañar la economía de los países vecinos ni expandir el conflicto a gran escala, pero acusaron a las agresiones contra sus instalaciones de haber cambiado «las reglas del juego».
En Baréin, la agencia iraní Fars reportó un ataque masivo contra una planta de producción de gas natural licuado cerca del puente que une la isla con Arabia Saudita, considerada de interés estadounidense. Las explosiones causaron graves daños en el puente y en las instalaciones, según las primeras evaluaciones.
En Catar, la empresa estatal QatarEnergy confirmó un ataque con misiles contra la ciudad industrial de Ras Laffan, hogar de la planta de exportación de gas natural licuado más grande del mundo. El impacto generó incendios de considerables dimensiones y daños extensos, aunque la compañía aseguró que todo el personal está a salvo y no se reportaron víctimas hasta el momento. El Ministerio de Asuntos Exteriores catarí condenó el «brutal ataque iraní» como una grave escalada, una violación flagrante de la soberanía y una amenaza directa a la seguridad nacional y la estabilidad regional. Bloomberg precisó que Ras Laffan representa normalmente alrededor de una quinta parte del suministro mundial de gas natural, aunque su producción se había detenido a principios de marzo.
En Arabia Saudita, el Ministerio de Defensa informó que cuatro misiles balísticos dirigidos a Riad fueron interceptados y destruidos, pero fragmentos de uno cayeron cerca de una refinería al sur de la capital, posiblemente ligada a terminales de Aramco. Videos en redes sociales mostraron un intenso resplandor iluminando la ciudad. Posteriormente, Defensa comunicó la frustración de varios ataques con drones contra una planta de procesamiento de gas en la región Oriental, en la costa del golfo Pérsico. La agencia Fars citó fuentes que indicaron un impacto directo en la refinería de Yanbu, en la costa del mar Rojo, donde el principal inversor sería Estados Unidos.
El contexto de la ofensiva iraní se remonta al 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo de «eliminar amenazas» de la República Islámica. Los bombardeos causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y varios altos cargos militares. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue designado como su sucesor. Desde entonces, Teherán ha respondido con múltiples oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio, en una escalada que ahora alcanza infraestructuras energéticas clave en el Golfo y amenaza con mayores repercusiones en los mercados globales de hidrocarburos.