Ciudad Juárez.- La controversia en torno a la Torre Centinela, el emblemático edificio que albergará el centro de mando de la Plataforma Centinela en esta frontera, surge de un «desconocimiento total» del programa de vigilancia masiva que ya ha contribuido a decomisos de armas y detenciones clave, afirmó el secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez. En una entrevista en la comandancia central de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), el funcionario extendió una invitación formal al alcalde Cruz Pérez Cuéllar y a los integrantes del Ayuntamiento para que visiten la obra y conozcan de primera mano sus impactos en la baja de homicidios durante octubre.
La Plataforma Centinela, impulsada desde 2022 por la gobernadora Maru Campos, representa una red de vigilancia integral con miles de cámaras equipadas con inteligencia artificial, reconocimiento facial y rastreo vehicular, diseñada para prevenir delitos en Chihuahua. En Juárez, la torre de 12 pisos servirá como núcleo operativo, integrando datos en tiempo real para coordinar a fuerzas estatales, federales y municipales. Loya Chávez destacó resultados concretos, como el aseguramiento de más de 40 armas de fuego en un domicilio particular y la recuperación de migrantes retenidos ilegalmente, acciones que han correlacionado con una disminución en los homicidios este mes.
Los orígenes del desencuentro
El origen del roce se remonta a la sesión de Cabildo del pasado 23 de octubre, cuando Pérez Cuéllar se abstuvo de votar a favor de un cambio en el Plan de Desarrollo Urbano para viabilizar la construcción de la torre, argumentando retrasos administrativos y priorizando otros proyectos como la restauración de las ruinas de Paquimé. «Lo que vi es que había un desconocimiento del proyecto, no solo de la torre, sino de toda la Plataforma Centinela», explicó Loya, quien ve en esta abstención una oportunidad perdida para alinear esfuerzos en seguridad y desarrollo urbano. El edificio, además de su rol en vigilancia, impulsará la renovación de la imagen de la zona centro y generará beneficios económicos locales mediante inversión estatal de más de 200 millones de pesos.
En su defensa, el alcalde morenista ha replicado que la invitación de Loya, acompañada por líderes panistas locales, mezcla la seguridad con la efervescencia política de cara a las elecciones de 2027, calificándola de «campaña disfrazada». «El que anda en campaña es otro», ironizó el legislador Alfredo Chávez, aliado del alcalde, al cuestionar la presencia de militantes del PAN en el entourage del secretario. Pérez Cuéllar incluso bromeó sobre preferir un viaje a Paquimé antes que a la torre, subrayando supuestos desfasados en el avance de la obra, que ya supera el 70% de construcción según reportes oficiales.
Loya Chávez rechazó categóricamente cualquier sesgo partidista, recordando el pacto entre la gobernadora Campos y la presidenta Claudia Sheinbaum para despolitizar la seguridad. «La instrucción es clara: no politizar el tema, y ha funcionado en la mesa de coordinación federal», enfatizó, al detallar la colaboración con la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República. Agregó que detenciones recientes, como la de un homicida vinculado a múltiples casos, demuestran el valor de la plataforma, que opera en 20 municipios chihuahuenses con más de 5 mil cámaras instaladas.
El funcionario insistió en la invitación como un gesto para «sumar, no restar», abriendo un canal de diálogo directo con el Ayuntamiento, cuyos ediles aún no han pisado las instalaciones. «Lo que no suma, resta; por eso busco que vengan a conocerlo y se integren», concluyó Loya, subrayando que la prioridad es blindar a los juarenses con herramientas probadas contra la delincuencia. Mientras tanto, analistas locales ven en este intercambio un preludio de fricciones mayores entre el gobierno estatal panista y el municipal morenista, en un contexto donde la inseguridad sigue siendo el talón de Aquiles de la región.



