Ciudad de México.- En lo que va del año, el Instituto Nacional Electoral ha dado de baja a ochocientos treinta y seis trabajadores de sus oficinas centrales, entre verificadores, analistas, técnicos y asesores de áreas clave, situación que ha encendido alertas entre exconsejeros electorales y especialistas sobre una posible afectación en la capacidad operativa de la institución de cara al proceso electoral de 2027. De acuerdo con información obtenida mediante solicitudes de transparencia, del uno de enero de 2026 a la fecha se han registrado quinientos sesenta y seis recortes de personal contratado por honorarios y dos cientas sesenta y cinco bajas de plazas firmadas por proyecto.
Las áreas que han concentrado el mayor número de despidos corresponden a la Unidad Técnica de Transparencia y Protección de Datos Personales, con ciento noventa y cinco bajas; la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos, con setenta y nueve; y la Unidad Técnica de Servicios de Informática, con sesenta y siete. A estas se suman afectaciones en la Dirección de Atención Ciudadana, con treinta y dos; la Dirección de Infraestructura y Tecnología Aplicada, con veintidós; la Dirección del Registro Federal de Electores, con veintiuno; y la Dirección de Relaciones Internacionales y Electorales, entre otras áreas administrativas y normativas.
Por parte de los proyectos que recortaron personal, la Dirección Jurídica lidera la lista con veintiuna bajas, seguida de la Subdirección de Producción, Logística y Distribución de Credenciales con veinte, la Unidad Técnica de Servicios de Informática con diecinueve, y la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos con quince. Asimismo, se registraron recortes en áreas de administración, prerrogativas, fiscalización, secretarías ejecutivas y juntas de conciliación y arbitraje.
Exconsejeros electorales consultados advirtieron sobre el riesgo de perder memoria institucional y experiencia técnica acumulada ante la renovación de aproximadamente el quince por ciento de la plantilla central. Lorenzo Córdova, expresidente del organismo, señaló que la salida de personal especializado en áreas complejas como capacitación electoral y fiscalización debilita los procesos técnicos necesarios para organizar comicios. En el mismo sentido, otro exconsejero electoral que solicitó el anonimato manifestó su preocupación por el estado de las áreas operativas ante el inicio formal del proceso electoral.
Ante este panorama, el instituto enfrenta cuestionamientos sobre el manejo de su presupuesto y la sustitución de personal calificado por figuras eventuales, mientras se acerca la renovación de los cargos federales y locales previstos para los próximos comicios en el país.



