GARY, Indiana, EE.UU. — Decenas de miles de residentes del noroeste de Indiana cumplieron nueve días sin servicio eléctrico tras el paso de una severa tormenta el 11 de agosto, lo que obligó a la población a implementar medidas de supervivencia como desechar alimentos en mal estado, hacer filas para recibir comida caliente y buscar sitios con carga y conectividad.
En Gary, las escuelas permanecen cerradas mientras los ciudadanos recurren a redes sociales para localizar lavanderías operativas o conseguir suministros básicos como pañales y artículos de limpieza para familias de bajos ingresos.
Paralelamente, las fuertes lluvias registradas en Columbus, Ohio, provocaron inundaciones repentinas que sumergieron vialidades. Equipos de emergencia rescataron a automovilistas varados y lograron poner a salvo a un menor de 12 años que fue arrastrado por la corriente desde un puente.
La empresa Northern Indiana Public Service Co. (NIPSCO) indicó que 68.000 clientes continuaban sin suministro eléctrico, concentrados principalmente en el condado de Lake. Aunque se ha restablecido el servicio a más de 300.000 usuarios, la compañía advirtió que la normalización total podría demorarse hasta la próxima semana en algunas zonas.
Expertos en resiliencia comunitaria advirtieron que los riesgos a la salud se multiplican durante apagones prolongados debido al uso inadecuado de generadores, la pérdida de cadena de frío en alimentos y las fallas en dispositivos médicos dependientes de energía.
Sobrevivir al noveno día de apagón en condiciones extremas
Habitantes afectados señalaron el desgaste físico y mental derivado de la contingencia. Comerciantes locales y líderes comunitarios destacaron que, aunque la resiliencia vecinal ha permitido mitigar la crisis mediante la entrega de víveres, la falta de certidumbre afecta gravemente la vida cotidiana y la salud mental de los sectores más vulnerables.
Por su parte, NIPSCO calificó los daños como generalizados y sin precedentes, señalando que cuadrillas de diversos puntos del país colaboran en la reparación de infraestructura crítica. En contraste, regiones vecinas en Illinois recuperaron el suministro con mayor celeridad debido a diferencias en el diseño y trazado de sus redes eléctricas.
La suspensión temporal de clases en múltiples distritos escolares del noroeste de Indiana también ha generado complicaciones adicionales para padres que dependen de jornadas laborales regulares, evidenciando el impacto colateral de fenómenos meteorológicos extremos en la estabilidad regional.



