Nuevo Casas Grandes, Chihuahua.- La gobernadora Maru Campos puso en marcha las nuevas instalaciones de la Fiscalía de Distrito Zona Noroeste, obra que representó una inversión estatal superior a los 110 millones de pesos y que beneficiará directamente a más de 200 mil habitantes de nueve municipios de la sierra tarahumara.
El edificio, construido en un terreno donado por los empresarios Álvaro Bustillos y Eduardo González, atenderá a la población de Ascensión, Buenaventura, Casas Grandes, Nuevo Casas Grandes, Galeana, Ignacio Zaragoza, Janos, Madera y Gómez Farías. Hasta ahora, los ciudadanos debían desplazarse hasta Chihuahua capital o Ciudad Juárez para realizar trámites o dar seguimiento a carpetas de investigación, lo que implicaba viajes de varias horas y altos costos.
Con una superficie de 2 mil 600 metros cuadrados y más de 80 oficinas, la nueva fiscalía concentra todos los servicios de procuración de justicia en un solo punto, lo que incrementa la capacidad operativa, reduce significativamente los tiempos de investigación y fortalece la coordinación institucional. Además, incorpora áreas especializadas como la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, el Centro de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias y el Fondo de Atención a Niñas y Niños hijos de Víctimas.
Durante el evento, la mandataria estatal destacó que la obra es “un acto de justicia” para una región que ha enfrentado años difíciles con dignidad y unidad. Especial énfasis puso en las mujeres víctimas de violencia, quienes ahora contarán con un espacio cercano, digno y seguro para denunciar y recibir protección inmediata.
El fiscal general César Jáuregui Moreno calificó el inmueble como el más moderno y funcional de toda la Fiscalía en el estado, mientras que el secretario de Obras Públicas, Jorge Chanez Peña, informó que la construcción se completó en solo 12 meses y cuenta con 155 cajones de estacionamiento.
La gobernadora reconoció la colaboración del Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana, que aportó mobiliario, y subrayó que el proyecto es ejemplo del trabajo conjunto entre gobierno, iniciativa privada y sociedad civil para devolver la tranquilidad a la zona noroeste de Chihuahua.



