Ciudad Juárez, Chih. – El Auditorio del Museo de Arqueología e Historia de El Chamizal (MAHCH) se convirtió ayer en un templo sonoro donde la tradición y la juventud se fundieron en un recital inolvidable. Como parte de la vigésima octava edición del Festival de la Ciudad, el evento “A dos guitarras, Alumno/Maestro” congregó a cerca de 250 asistentes, quienes ovacionaron de pie la maestría compartida entre el experimentado guitarrista César Aquino y su pupilo, el talentoso Daniel Vázquez.
El programa, iniciado a las 6:00 p.m. con entrada gratuita, abrió con piezas barrocas de Bach y Sor, interpretadas en solitario por cada artista. Aquino, originario de Tepic y radicado en la frontera norte, deslumbró con su versión de la “Fantasía para guitarra” de Sor, exhibiendo un control impecable de dinámicas que evocaba la profundidad emocional del romanticismo incipiente. Vázquez, juarense de 20 años que comenzó su formación a los 14 bajo la tutela de Aquino, respondió con una fresca y precisa ejecución de la “Estudio en Mi menor” de Giuliani, revelando una madurez técnica que ya lo ha posicionado en recitales locales.
El clímax llegó en el dúo: un arreglo para dos guitarras del “Concierto de Aranjuez” de Rodrigo, donde la sincronía entre maestro y alumno creó un diálogo hipnótico, alternando solos virtuosos con armonías que resonaban como un puente entre generaciones. El público, cautivado por la intimidad del formato, exigió dos encores, incluyendo una improvisación folclórica que fusionó ritmos nayaritas con toques fronterizos.
“La guitarra no solo enseña notas, sino a escuchar el alma del otro; este recital es un testimonio vivo de esa herencia”, reflexionó Aquino al finalizar, mientras Vázquez añadía: “Mi maestro me ha dado alas para volar, pero siempre con raíces firmes en Juárez”.
Organizado por el Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez (IPACULT), el evento subrayó el rol del MAHCH como epicentro cultural binacional. Próxima cita del festival: un homenaje a la música coral el 14 de diciembre. En un diciembre que invita a la reflexión, este dúo recordó que el arte trasciende aulas y fronteras, tejiendo legados con cada cuerda pulsada.