CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.- El desarrollo de las actividades del Congreso del Estado de Chihuahua en esta frontera derivó en un altercado físico y verbal en el que se vio directamente involucrada la diputada local del partido Morena, Jael Argüelles Díaz. El incidente ocurrió en los accesos de la sede alterna del Poder Legislativo instalada en el Auditorio de Pueblito Mexicano, donde integrantes y colectivos de la diversidad sexual se manifestaban en contra del retiro de la orden del día del dictamen para la legalización del matrimonio igualitario.
El altercado comenzó cuando los manifestantes intentaron ingresar por la fuerza al recinto oficial para presionar directamente a las comisiones parlamentarias encargadas de la agenda de igualdad social. Durante el despliegue de contención por parte del personal de seguridad, la legisladora morenista se colocó en la primera línea de acceso para facilitar la entrada de los activistas, lo que desencadenó una serie de jaloneos, empujones y reclamos directos entre la diputada, los elementos de resguardo interno y los propios manifestantes que presionaban el perímetro de las vallas metálicas.
Deslinde de responsabilidades operativas
En medio del tumulto y las agresiones físicas mutuas, Argüelles Díaz acusó que los protocolos de seguridad del Congreso estatal incurrieron en un uso desproporcionado de la fuerza contra la ciudadanía y los representantes populares. La diputada fue jaloneada por la ropa mientras intentaba sostener el paso de los civiles hacia las gradas del auditorio, respondiendo a los jaloneos en un intento de mantener su posición en el acceso.
Por su parte, los representantes de la Mesa Directiva del Congreso del Estado lamentaron la agitación civil y defendieron el despliegue del personal de seguridad. Argumentaron que las medidas de control vial y los filtros de acceso eran indispensables para salvaguardar la integridad de los trabajadores y evitar la interrupción de la Sesión Solemne programada por las Jornadas de la Revolución Mexicana, acusando a las bancadas de izquierda de alentar dinámicas de confrontación física para capitalizar políticamente el descontento de los colectivos.
El zipizape provocó la suspensión provisional de las actividades legislativas ordinarias de la tarde y el reforzamiento de la vigilancia en todo el complejo gubernamental de Pueblito Mexicano. Las dirigencias de los partidos de oposición en el estado emitieron pronunciamientos condenando lo que calificaron como actos de violencia política disfrazados de activismo, mientras que el bloque de Morena reiteró que mantendrá el acompañamiento a las movilizaciones de la comunidad LGBT en las calles de la frontera al margen de las sanciones administrativas o reglamentarias que pretendan imponer las comisiones disciplinarias del parlamento.



