Ciudad de México.- Tras casi dos décadas de resistencia obrera, los trabajadores de la Sección 65 del Sindicato Nacional de Mineros, en la mina Buenavista del Cobre (antes Mexicana de Cananea), en Sonora, aprobaron por unanimidad el fin de una de las huelgas más prolongadas en la historia laboral de México.
El conflicto, iniciado el 30 de julio de 2007 junto con paros en Taxco (Guerrero) y Sombrerete (Zacatecas), surgió por violaciones al contrato colectivo y graves deficiencias en seguridad laboral en la empresa operada por Grupo México. Durante estos 18 años, los mineros enfrentaron represión, persecución judicial, desempleo y hambre; al menos 52 compañeros fallecieron sin ver resuelta su lucha, según el sindicato liderado por Napoleón Gómez Urrutia.
En asamblea celebrada el 17 de diciembre, los más de 650 trabajadores avalaron el Plan de Solución Integral negociado con intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, las secretarías de Gobernación y Trabajo, y el gobierno de Sonora. El acuerdo incluye una bolsa superior a los 483 millones de pesos para liquidaciones que respetan cláusulas del contrato original, inscripción universal al IMSS para trabajadores y familias, mecanismos individuales para pensiones (considerando leyes de 1973 y 1997), y posibilidad de reincorporación laboral para quienes lo deseen. Los beneficios se extienden a viudas de los fallecidos.
“¡Cananea resistió y venció!”, proclamó Gómez Urrutia en redes, agradeciendo la voluntad política de Sheinbaum para cerrar esta “dura y cruel batalla”. Sin embargo, enfatizó que la lucha continúa por resolver las huelgas pendientes en Taxco y Sombrerete, símbolos de dignidad obrera frente al poder corporativo.
Este desenlace marca un hito en las relaciones laborales, reconociendo la resistencia de los mineros ante abusos históricos de Grupo México y gobiernos anteriores. La distribución de recursos inicia de inmediato, cerrando un capítulo de justicia tardía para la comunidad minera de Cananea.