Ciudad de México.- La Fiscalía General de la República (FGR) presentó una nueva acusación contra el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, por el delito de peculado en el desvío de recursos federales destinados a programas de salud y obras públicas durante su administración (2010-2016).
Con autorización del gobierno de Guatemala —país que lo extraditó en 2017 por lavado de dinero y asociación delictuosa—, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción judicializó la primera carpeta por estos hechos, distintos a los cargos originales. La audiencia inicial, programada para el 27 de noviembre, se suspendió por un presunto padecimiento de salud de Duarte y será reprogramada.
De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), los malos manejos en Veracruz superan los 62 mil millones de pesos en fondos federales para salud, educación, seguridad y asistencia social, la cifra más alta registrada en cualquier administración estatal. Fuentes ministeriales indican que existen cerca de 100 carpetas de investigación abiertas, basadas en denuncias de la ASF, la extinta Secretaría de la Función Pública y el Órgano de Fiscalización de Veracruz.
El ex tesorero Tarek Abdalá Saad, bajo criterio de oportunidad, declaró que Duarte ordenaba desviar recursos a través de empresas fantasma para gastos personales, como ropa, comidas y propiedades. Estas confesiones ya derivaron en procesos contra exfuncionarios, pero es la primera imputación directa al exmandatario por corrupción.
Si prospera, la FGR podría solicitar prisión preventiva justificada, lo que impediría su liberación prevista para abril de 2026, al cumplir una sentencia de nueve años por los delitos iniciales. Recientemente, una jueza federal le negó libertad anticipada por procesos pendientes y falta de cumplimiento en actividades penitenciarias.
La defensa de Duarte, a cargo de Pablo Campuzano, anticipa que argumentará que el exgobernador solo firmó decretos para recursos de libre disposición y no es responsable directo.