Ciudad Juárez, Chih.- La ciudad perdió a una de sus voces más prolíficas y de más larga trayectoria con el fallecimiento de Raúl Ruiz Gómez, abogado, catedrático, escritor, analista político y creador del emblemático espacio Cartapacio, quien murió tras enfrentar complicaciones por un cáncer de próstata. Le sobreviven sus hijos Estefanía, Mónica, Raúl y Antonio, su nieta y su compañera de vida Patricia.
Originario de San Luis Potosí, Ruiz Gómez construyó una trayectoria de cuatro décadas que entrelazó el derecho, el litigio, la docencia y el periodismo. Su nombre quedó indisolublemente ligado a Cartapacio, proyecto fundado en 1986 en la televisión potosina que, a lo largo de los años, mutó con éxito por la radio, la prensa escrita, internet y las plataformas digitales, consolidándose como un referente de análisis político, rigor en el uso del lenguaje, ironía y prospectiva.
A lo largo de su carrera, el autor exploró múltiples formatos y plataformas. Produjo los espacios Plataforma Financiera de análisis económico, las entrevistas de Cartapacio Live y Cartapacio DLX, el humor político de Noticias Perras y la veta más íntima de su escritura en Letras y Piel. La prospectiva fue el eje de su obra editorial, materializada en series de libros como Escenarios 24 y Escenarios 27. Asimismo, incursionó en el formato de podcast con Consensum y se mantuvo activo en la discusión pública contemporánea como coconductor del programa Los Analistas, producido por ADN | A Diario Network junto a David Gamboa.
Su relación editorial con ADN | A Diario Network inició en 2016, casa que albergó buena parte de su producción contemporánea, incluyendo el portal XpressNews.mx, evolución digital del servicio informativo original distribuido por correo electrónico. Paralelamente a su labor analítica, cultivó la literatura infantil a través del personaje Rugí Rugilón y mantuvo su impulso creativo hasta sus últimos meses con Metalepsis, una propuesta narrativa de ciencia ficción inspirada en su propia vivencia médica con la que planeaba desarrollar un cortometraje y un videojuego. Con su partida se extingue una de las plumas más activas de la frontera, dejando un legado archivado en miles de columnas, libros, transmisiones y proyectos audiovisuales que continuarán disponibles para la consulta pública.



