Ciudad Juarez, Chihuahua.- En una muestra de cálculo político y reacomodos internos de cara a los próximos procesos electorales, la senadora Andrea Chávez evadió de manera tajante fijar postura sobre las muestras de simpatía que diversos sectores de sus seguidores han brindado al alcalde Cruz Pérez Cuéllar, al tiempo que blindó su cercanía con Juan Carlos Loera.
Durante una gira de trabajo por esta ciudad fronteriza, al ser cuestionada por los medios de comunicación locales sobre el respaldo que grupos afines habrían manifestado hacia el presidente municipal, Chávez evitó comprometer su capital político o externar un aval hacia Pérez Cuéllar, a quien evitó siquiera mencionar en su intervención. La legisladora optó por matizar el escenario electoral bajo el principio de participación ciudadana, al señalar que será decisión de los juarenses cómo votan, de manera libre, secreta y abierta.
En su lugar, la senadora apeló a la unidad del obradorismo y se comprometió a buscar a Juan Carlos Loera, a quien elogió como un pilar fundamental del movimiento en la frontera. Con un discurso de ponderación hacia su compañero de partido, sugirió de manera implícita que la auténtica representación y el liderazgo fundacional de la izquierda en la franja fronteriza se concentran fundamentalmente entre ella misma y Loera.
Este posicionamiento ocurre en un momento clave para la vida interna de la fuerza guinda en la entidad, donde los diferendos y las aspiraciones adelantadas por las candidaturas rumbo a los próximos comicios han comenzado a generar tensiones visibles. La postura de la senadora refleja la disputa latente por la conducción política del movimiento en la región norte, delimitando trincheras y evidenciando que la unidad partidista en la frontera enfrenta definiciones complejas frente a la sucesión y el control territorial.



