Buenos Aires, Argentina.- El partido contra Venezuela marcó un hito en la carrera de Lionel Messi, ya que fue probablemente su último encuentro oficial en suelo argentino como jugador de la selección. A sus 38 años, el capitán albiceleste mostró una carga sentimental inusual, visible desde su entrada al campo acompañado por sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. La imagen de un Messi con los ojos húmedos, conteniendo lágrimas, reflejó la magnitud de la ocasión: el Monumental, lleno con 80,000 espectadores, fue testigo de lo que muchos consideran el comienzo de su despedida. Como él mismo confirmó post-partido, “está claro que fue el último partido por los puntos acá”, refiriéndose a la ausencia de más encuentros oficiales programados en Argentina antes del Mundial 2026.
Messi, quien ha jugado solo 42 de sus 1,086 partidos oficiales en Argentina (un 3.86%), ha construido su leyenda principalmente en el exterior, primero en Barcelona y luego en el Paris Saint-Germain y el Inter Miami. Este dato resalta lo excepcional que fue esta noche para los hinchas argentinos, quienes rara vez han tenido la oportunidad de verlo en vivo. La conexión con el público fue palpable, con mantas en las gradas en su honor y una ovación constante que culminó en una fiesta posterior al partido, amenizada por grupos de cumbia, un género musical emblemático de Argentina.
Los dos goles de Messi
Argentina, dirigida por Lionel Scaloni, enfrentó a Venezuela en la penúltima fecha de las Eliminatorias sudamericanas para el Mundial 2026, un torneo que ya tenía asegurada su clasificación junto con Ecuador y Brasil. El encuentro, arbitrado por Piero Maza, mostró a una Albiceleste dominante, con un esquema táctico sólido y un rendimiento colectivo que no se vio opacado por el tono sentimental de la noche.
Primer Gol (min. 38, Messi): Tras una jugada colectiva, Thiago Almada, joven talento del Atlético de Madrid, asistió a Messi, quien definió con precisión para abrir el marcador. Este gol no solo rompió el cero, sino que encendió al público, que ya percibía la importancia del momento.
Segundo Gol (min. 75, Lautaro Martínez): Nicolás González, otro jugador del Atlético de Madrid, dio un pase clave para que Lautaro Martínez, ingresado desde el banco, marcara el 2-0. Este tanto consolidó la superioridad argentina y mostró la profundidad del plantel, con recambios de calidad.
Tercer Gol (min. 79, Messi): Julián Álvarez, también del Atlético de Madrid, habilitó a Messi para que sellara el 3-0 con su segundo gol de la noche. La conexión entre los jugadores de élite fue evidente, con un Messi inspirado y determinante.
El rendimiento de Franco Mastantuono, titular a sus 18 años, destacó como un indicio del recambio generacional en la selección. Argentina no solo ganó, sino que lo hizo con autoridad, manteniendo su portería en cero gracias a la solidez de Emiliano Martínez y la defensa liderada por Cristian Romero y Nicolás Otamendi.
Por el lado de Venezuela, dirigida por Fernando Batista, el equipo mostró garra pero no pudo contrarrestar el dominio argentino. Las sustituciones, como las de Yeferson Soteldo y Josef Martínez, intentaron dar un impulso ofensivo, pero la Vinotinto no logró generar peligro real. Las tarjetas amarillas a Cristian Cásseres Jr. y Jon Aramburu reflejaron la intensidad del encuentro, mientras que la expulsión de Romero (por acumulación de amarillas) no afectó el resultado final.
El Camino al Mundial 2026
Argentina, como bicampeona de América y campeona del mundo, ya estaba clasificada para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá mucho antes de este partido. Sin embargo, el encuentro sirvió para consolidar su liderazgo en las Eliminatorias y para que Messi sumara más minutos en su preparación para lo que podría ser su último gran torneo con la selección. La última fecha de las Eliminatorias, el martes siguiente contra Ecuador en Guayaquil, no tendrá impacto en la clasificación de Argentina, pero será clave para definir la plaza sudamericana al repechaje, que disputarán Venezuela (18 puntos) y Bolivia (17 puntos).
El formato del repechaje para el Mundial 2026 será innovador: seis selecciones de diferentes confederaciones (incluida una de Conmebol) competirán en México en marzo de 2026 por las dos últimas plazas. Esto añade un elemento de incertidumbre para equipos como Venezuela y Bolivia, que aún luchan por ese boleto.
La Carrera de Messi y su Futuro
A sus 38 años, Messi no ha confirmado públicamente si el Mundial 2026 será su última participación con Argentina, pero sus declaraciones sugieren que está evaluando su continuidad “día a día” y “partido a partido”. Con 26 partidos disputados en Copas del Mundo, un récord que estableció en Qatar 2022, Messi podría alcanzar otra marca histórica en 2026 al jugar su sexto Mundial, un logro que también persigue Cristiano Ronaldo.
Tras este partido, Argentina tiene programados cuatro amistosos hasta fin de año: dos en octubre en Estados Unidos (contra Venezuela en Miami y Puerto Rico en Chicago) y dos en noviembre (en Angola e India, con rivales por confirmar). Sin embargo, la ausencia de partidos oficiales o amistosos en Argentina hasta el Mundial implica que este encuentro en el Monumental fue, efectivamente, la última gran función de Messi en su país natal. La posibilidad de un partido homenaje, similar al que tuvo Diego Maradona en 2001, se menciona como una forma de cerrar su carrera en casa tras el Mundial.
Impacto Cultural y Deportivo
La noche en el Monumental no fue solo un partido de fútbol, sino un evento cultural que unió a los argentinos en torno a su mayor ídolo. La presencia de Messi, acompañado por sus hijos y ovacionado por un público que lo ha adoptado como símbolo nacional, marcó un contraste con los años en que la selección enfrentó críticas y decepciones. Su legado, construido en gran parte fuera de Argentina, ha transformado la percepción de los hinchas, que ahora lo veneran como el arquitecto de los recientes éxitos de la Albiceleste.
La fiesta post-partido, con cumbia resonando en el estadio, reflejó la alegría colectiva de un país que, a pesar de las dificultades, encontró en Messi un motivo de orgullo y celebración. Las mantas en las gradas, las imágenes de sus goles y las palabras del propio Messi tras el encuentro dejaron en claro que, aunque su despedida oficial aún no ha llegado, esta noche fue un capítulo inolvidable en su historia con Argentina.
En resumen, el 3-0 ante Venezuela fue mucho más que un resultado deportivo: fue un homenaje a Lionel Messi, un momento de comunión con su público y un paso más en su camino hacia el Mundial 2026, donde buscará cerrar su carrera con un nuevo capítulo de gloria.



