Ciudad de México.- La reciente detención de César Duarte, exgobernador de Chihuahua, por lavado de dinero ha revivido uno de los hallazgos más controvertidos de las investigaciones en su contra: el sillón blanco utilizado por el papa Francisco durante su visita a Ciudad Juárez en febrero de 2016.
Durante un cateo realizado en octubre de 2019 en el rancho El Saucito, propiedad de Duarte y con extensión de más de 4 mil 300 hectáreas, autoridades de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua localizaron en una capilla privada excavada en una roca el sillón con el escudo del Vaticano en el respaldo. El mueble estaba protegido con plástico y colocado en posición central, según testigos, lo que sugería su uso personal por el exmandatario.
Tras la visita papal, el entonces obispo de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, anunció la creación de un museo para preservar objetos como este sillón y un reclinatorio. El proyecto nunca se concretó y los muebles desaparecieron hasta su localización en la propiedad de Duarte, quien como gobernador organizó la gira en Chihuahua.
El sillón y otros bienes fueron asegurados y permanecen bajo custodia de las autoridades. Este episodio ilustra los lujos y controversias asociados al exfuncionario priista, ahora procesado federalmente por operaciones con recursos ilícitos.