Bamenda, Camerún. — El papa León XIV endureció este jueves su mensaje de paz durante un discurso en la conflictiva región de Bamenda, en Camerún, donde condenó el uso de la religión para justificar acciones militares y denunció a quienes “manipulan el nombre de Dios” en beneficio propio.
“Ay de aquellos que manipulan la religión y el nombre de Dios mismo para su propio beneficio militar, económico y político, arrastrando lo que es sagrado a la oscuridad y la suciedad”, afirmó el pontífice ante miles de fieles. “Bienaventurados los pacificadores”, añadió, citando el Evangelio, y subrayó que “el mundo está siendo asolado por un puñado de tiranos, pero se mantiene unido por una multitud de hermanos y hermanas solidarios”.
Aunque no mencionó directamente al gobierno de Donald Trump, sus palabras se interpretan como una respuesta al creciente enfrentamiento con Washington por los ataques estadounidenses en Irán. El pontífice, primer papa nacido en Estados Unidos, ha rechazado en varias ocasiones la idea de una “guerra justa” y ha señalado que Jesús “no escucha las plegarias de quienes hacen la guerra”.
El discurso se produjo en plena gira africana del papa, en una zona anglófona de Camerún sacudida desde hace una década por un violento conflicto separatista. León XIV elogió los esfuerzos de los líderes religiosos locales por promover el diálogo y la reconciliación, al tiempo que criticó de forma velada tanto a los separatistas como al gobierno autoritario del presidente Paul Biya, de 93 años, quien lleva más de cuatro décadas en el poder.
“Las autoridades públicas están llamadas a servir de puente, nunca como fuentes de división”, había dicho el miércoles en el palacio presidencial de Yaundé. “La auténtica paz surge cuando todos se sienten protegidos, escuchados y respetados”.