Tenerife, Islas Canarias.- El buque MV Hondius, afectado por el brote de hantavirus cepa Andes, arribó este domingo 10 de mayo de 2026 al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, Islas Canarias, España. El desembarco de pasajeros y tripulantes se encuentra en curso bajo estrictos protocolos sanitarios, con personal médico equipado con trajes de protección. Los primeros pasajeros, principalmente españoles, ya han sido trasladados al aeropuerto para su repatriación en vuelos chárter.
Hasta la última actualización se confirman ocho casos (seis confirmados y dos probables), con tres personas fallecidas. No se reportan nuevos casos graves entre las aproximadamente 146-147 personas que permanecían a bordo. Las autoridades españolas, en coordinación con la OMS, CDC y ECDC, han organizado una operación de respuesta sin precedentes y mantienen vigilancia activa sobre todos los contactos.
El crucero zarpó el 1 de abril de 2026 desde Ushuaia, Argentina, con destino a la Antártida y luego cruzó el Atlántico hacia las Islas Canarias. Los primeros síntomas aparecieron poco después de la partida. Se sospecha que la infección inicial ocurrió en tierra, probablemente durante actividades en Ushuaia o zonas cercanas donde el hantavirus es endémico en roedores. La cepa Andes es una de las pocas que puede transmitirse de persona a persona en contactos estrechos y prolongados, aunque esto ocurre con baja frecuencia.
Las tres víctimas fatales incluyen una pareja neerlandesa y al menos otro pasajero. Algunos enfermos fueron evacuados previamente en Cabo Verde y tratados en hospitales de Países Bajos y otros países. El barco permaneció varios días fondeado frente a Praia, Cabo Verde, antes de continuar su ruta hacia Tenerife.
El riesgo para la población general se mantiene bajo según la OMS. Sin embargo, se realiza un seguimiento exhaustivo a todas las personas que desembarcaron en escalas anteriores, como Santa Elena, debido al largo período de incubación del virus, que puede extenderse hasta ocho semanas. Las autoridades sanitarias internacionales continúan investigando el origen exacto y posibles cadenas de transmisión secundaria a bordo.
Se recomienda a cualquier pasajero, tripulante o contacto cercano estar atento a síntomas como fiebre, fatiga, dolores musculares, náuseas o dificultades respiratorias, y consultar inmediatamente a un médico. Este brote destaca los desafíos que representan los entornos cerrados como los cruceros para la contención de enfermedades infecciosas y la necesidad de una coordinación internacional rápida. Se esperan nuevas actualizaciones en las próximas horas sobre el avance del desembarco y los resultados definitivos de las pruebas.
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