Damasco, Siria.- Estados Unidos inició este viernes una operación aérea de gran escala contra posiciones del Estado Islámico (ISIS) en el centro de Siria, en represalia por el ataque que el sábado pasado costó la vida a dos soldados estadounidenses y un intérprete civil en la región de Palmira.Bautizada como «Operation Hawkeye Strike» —en honor al estado de Iowa, de donde provenían los militares caídos—, la ofensiva involucró aviones de combate F-15, helicópteros Apache, aviones de ataque A-10 y sistemas de artillería HIMARS. Según funcionarios del Pentágono, se impactaron más de 70 objetivos, incluyendo depósitos de armas, infraestructura y sitios de combate de remanentes yihadistas, con más de 100 municiones empleadas. Los ataques, que se prolongaron varias horas, representan la respuesta más contundente de Washington contra ISIS en años.El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró en redes sociales: «Esto no es el inicio de una guerra, es una declaración de venganza. Hoy cazamos y matamos a nuestros enemigos, y continuaremos». El presidente Donald Trump, quien había prometido «represalia muy seria», confirmó que el nuevo gobierno sirio apoya plenamente la operación y destacó que se inflige «daño masivo» a los terroristas.El incidente del 13 de diciembre ocurrió durante una reunión conjunta entre fuerzas estadounidenses y sirias en Palmira, cuando un pistolero —identificado como miembro de las fuerzas de seguridad sirias con simpatías extremistas— abrió fuego antes de ser abatido. Además de los tres fallecidos, resultaron heridos tres militares estadounidenses y dos agentes sirios. Autoridades de Damasco indicaron que el atacante estaba a punto de ser destituido por sus ideas radicales.Esta escalada se produce en un contexto de reducción de la presencia estadounidense en Siria, que ha bajado a unos 1.000 efectivos —la mitad de los desplegados a inicios de año— tras el derrocamiento de Bashar al-Assad en diciembre de 2024. Desde julio, EE.UU. ha realizado cerca de 80 misiones contra ISIS, sumando ahora esta ofensiva para degradar sus capacidades remanentes.El gobierno sirio, liderado por Ahmed al-Sharaa, reiteró su compromiso contra el terrorismo y condenó el ataque inicial. Analistas advierten que ISIS busca explotar vacíos de seguridad en el desierto sirio para resurgir, pese a haber perdido su califato territorial.