Ciudad Juárez, Chihuahua – En una sesión del Cabildo marcada por tensiones políticas, el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar optó por abstenerse de votar a favor de un ajuste menor al Plan de Desarrollo Urbano Sostenible del Centro Histórico. El cambio autoriza la construcción de 20 niveles, un sótano y un helipuerto para la Torre Centinela, un proyecto emblemático del Gobierno del Estado enfocado en seguridad pública.
Pérez Cuéllar, quien pasa diariamente cerca del sitio de la obra en la calle Abraham González esquina con Francisco Villa, expresó su frustración abiertamente. “La verdad es que yo dudo mucho que se termine, y mi abstención es una especie de protesta por la tardanza”, declaró el alcalde, visiblemente molesto por los avances lentos en el proyecto que inició en 2023 con una inversión estimada en 4 mil millones de pesos.
La Torre Centinela, descrita como una “plataforma centinela” para fortalecer la estrategia integral de seguridad en Chihuahua, fue impulsada por la gobernadora María Eugenia Campos Galván. En su momento, Pérez Cuéllar apoyó la iniciativa al entregar predios municipales en donación y asistir a la colocación de la primera piedra, destacando su potencial como ícono urbano. Sin embargo, los retrasos acumulados han generado críticas, especialmente en un contexto donde la seguridad sigue siendo prioridad en la frontera.
A pesar de la abstención del alcalde, el punto de acuerdo fue aprobado por mayoría simple, con solo ese voto en contra de la voluntad expresa de Pérez Cuéllar.
Durante la discusión, el regidor del PAN, Alejandro Acosta, defendió el proyecto con optimismo. “Yo creo que van a estar invitados a la inauguración de la plataforma Centinela, que va a ser en beneficio de todos nosotros, de todos los juarenses”, afirmó Acosta, proyectando una posible apertura en 2026 o 2027. El regidor subrayó que la torre no solo albergará oficinas de seguridad, sino que integrará tecnologías avanzadas para monitoreo y respuesta rápida, beneficiando directamente a la ciudadanía.
El desacuerdo llega en un momento clave para Juárez, donde obras de infraestructura como esta prometen revitalizar el Centro Histórico, pero los plazos incumplidos alimentan el escepticismo. Fuentes municipales indican que el Cabildo continuará monitoreando el avance, exigiendo actualizaciones periódicas al Gobierno del Estado para garantizar transparencia.
Este suceso ilustra las dinámicas políticas locales, donde alianzas pasadas ceden ante realidades prácticas, priorizando siempre el bienestar de los habitantes. La Torre Centinela, si se concreta, podría transformar la vigilancia en la región, pero por ahora, queda como símbolo de promesas pendientes.



