NUEVA YORK, EE.UU.— Un avión regional de Air Canada Express colisionó con un camión de bomberos de la Autoridad Portuaria mientras aterrizaba en el Aeropuerto LaGuardia la noche del domingo, lo que provocó la muerte del piloto y el copiloto e hirió a decenas de personas.
El vuelo AC8646, operado por Jazz Aviation con un Bombardier CRJ-900, procedía de Montreal con 72 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo. El impacto ocurrió alrededor de las 23:40 horas en la pista 4, cuando el avión, ya en tierra, embistió al vehículo de emergencia que cruzaba la pista.
El camión de bomberos respondía a una alerta por olor extraño en otro avión de United Airlines. Las grabaciones de la torre de control revelan que el controlador autorizó el cruce del vehículo y, segundos después, gritó frenéticamente “¡Deténgase, deténgase, deténgase!” al camión y ordenó al avión que no aterrizara. Poco después, el mismo controlador se escuchó decir: “Lo arruiné”.
El choque seccionó la cabina del avión y lanzó a una azafata, aún sujeta a su asiento, fuera de la aeronave. La tripulante Solange Tremblay sobrevivió con múltiples fracturas en una pierna y será operada. Los dos bomberos del camión sufrieron lesiones que no ponen en peligro sus vidas.
Unos 40 pasajeros y tripulantes, además de los dos bomberos, fueron trasladados a hospitales. La mayoría recibió el alta el lunes por la mañana. Testigos describieron turbulencia en el descenso, un frenazo brusco y un fuerte estruendo. “Todo el mundo saltó de sus asientos. Algunos se golpearon la cabeza y sangraban”, relató la pasajera Rebecca Liquori. Otros destacaron los “increíbles reflejos” de los pilotos, quienes frenaron con fuerza al tocar tierra.
Las autoridades identificaron al piloto como Antoine Forest, canadiense. El copiloto también era canadiense. Se trata del primer accidente fatal en LaGuardia en 34 años.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos y la Junta de Seguridad del Transporte de Canadá investigan el suceso. Ya recuperaron las cajas negras del avión. Los investigadores analizan especialmente la coordinación entre el control aéreo y el tráfico en tierra.
El aeropuerto permaneció cerrado casi 14 horas. Las operaciones se reanudaron el lunes por la tarde en una pista, con importantes demoras que afectaron también a otros aeropuertos, especialmente a Delta.El presidente Donald Trump calificó el incidente como “terrible”. El primer ministro canadiense Mark Carney lo describió como “profundamente triste”.
LaGuardia cuenta con un sistema avanzado de vigilancia de superficie que alerta sobre posibles incursiones en pista, pero no impide que un vehículo autorizado cruce. La FAA enfrenta una escasez crónica de controladores, aunque el secretario de Transporte Sean Duffy aseguró que la torre estaba dotada con más de un controlador en el momento del accidente.
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