Washington, D.C.- En un mensaje de 19 minutos desde la Casa Blanca, Trump afirmó que los misiles y sistemas de drones de Irán han sido “drásticamente reducidos” y que sus fábricas de armas y lanzamientos de cohetes están siendo destruidos.
Aunque los ejércitos estadounidense e israelí han destruido gran parte de los misiles balísticos y lanzadores iraníes mediante ataques aéreos, Irán continúa disparando misiles en la región.
Trump describió la acción militar como un gran éxito y pidió a los estadounidenses, inquietos por los costos del conflicto, que mantuvieran las cosas en perspectiva. Estimó que la guerra concluirá en tres semanas.
El presidente Trump osciló entre el respaldo a posibles negociaciones para poner fin a la guerra y la promesa de una mayor escalada de la violencia.
“Estamos en vías de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve, muy breve”, declaró. “Vamos a golpearlos con extrema dureza. En las próximas dos o tres semanas, vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, a donde pertenecen. Mientras tanto, las conversaciones continúan”.
Irán ha negado la existencia de conversaciones directas con Estados Unidos. Agencias de inteligencia estadounidenses estiman que Teherán mantiene abiertos algunos canales de comunicación, pero sin disposición a hacer concesiones por ahora.
Trump buscó poner el conflicto en perspectiva histórica al enumerar la duración de la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, Vietnam y las guerras de Corea e Irak, argumentando que su campaña militar ha sido mucho más corta.
“Es muy importante que mantengamos este conflicto en perspectiva”, dijo.Sin empatizar explícitamente con las dificultades económicas que enfrentan los estadounidenses, Trump insistió en que la guerra vale la pena para eliminar lo que describió como la amenaza iraní.
“Se trata de una verdadera inversión en el futuro de sus hijos y nietos”, afirmó.Sobre el uranio enriquecido iraní, Trump pareció descartar por ahora una incursión terrestre para capturarlo en el emplazamiento nuclear de Isfaham. Indicó que las instalaciones han sido tan dañadas que “se tardarían meses en acercarse al polvo nuclear”. Aseguró que Estados Unidos vigila los sitios con satélites y atacaría ante cualquier intento iraní de recuperar el material.
Trump reiteró que el estrecho de Ormuz no es responsabilidad directa de Estados Unidos y exigió que los países importadores de petróleo del Golfo Pérsico tomen la iniciativa para obligar a Irán a reabrirlo. Reconoció que EE.UU. importa poco petróleo de la región, pero omitió el impacto global en los precios que sí afectaría a los consumidores estadounidenses.
Al inicio del discurso, Trump volvió a elogiar la operación en Venezuela como modelo para Irán, donde fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro sin bajas propias. “Ese golpe fue rápido, letal, violento y respetado por todo el mundo”, dijo, añadiendo que ambos países son ahora “socios conjuntos”.
En contraste, la guerra en Irán ha dejado un régimen hostil en el poder, más de una decena de soldados estadounidenses muertos y centenares heridos.