CHIHUAHUA, Chihuahua.- La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Chihuahua, Brighite Granados De la Rosa, frenó el condicionamiento lanzado por el Partido Verde Ecologista de México de cara a la sucesión gubernamental de 2027, al advertir de manera contundente que los métodos internos para la selección de candidatos son inamovibles y que la designación del abanderado oficialista se resolverá de manera irreversible mediante una encuesta abierta.
La postura de la líder morenista surge en respuesta directa a las declaraciones del delegado nacional del PVEM, Arturo Escobar Vega, quien durante un mitin político en Ciudad Juárez supeditó la conformación de la coalición de la Cuarta Transformación a que el actual alcalde fronterizo, Cruz Pérez Cuéllar, sea nombrado coordinador estatal y posterior candidato a la gubernatura, amenazando con competir en solitario en caso contrario.
Al respecto, Granados De la Rosa expresó su respeto absoluto a las dinámicas institucionales y al derecho que poseen los partidos aliados para manifestar sus simpatías y definir sus propias directrices políticas. Sin embargo, acotó que la agenda de Morena se rige por tiempos estatutarios precisos, aclarando que el proceso electoral se encuentra distante y que la prioridad del movimiento en la entidad debe concentrarse en la entrega de resultados y en la consolidación de los proyectos gubernamentales vigentes.
La dirigente estatal enfatizó que el partido mayoritario no cederá ante presiones de factores externos ni aceptará imposiciones cupulares que vulneren los principios democráticos de la organización. Subrayó que las reglas del juego están claramente estipuladas en los estatutos nacionales de Morena, por lo que cualquier perfil que aspire a encabezar el bloque oficialista en los comicios de 2027 deberá someterse al escrutinio de la ciudadanía a través del mecanismo de encuestas, el cual calificó como un instrumento de medición que otorga el poder de decisión estricto al pueblo de Chihuahua.
Con este posicionamiento, la cúpula estatal de Morena buscó desactivar la tensión política generada por el bloque del Verde Ecologista, fijando un límite institucional a las negociaciones anticipadas y mandando una señal de orden a los diferentes liderazgos territoriales que ya comienzan a alinearse en torno a las estructuras del alcalde juarense de cara al relevo constitucional.



