- Número actual de funcionarios del Gobierno del Estado que cuentan con escoltas o protección personal, así como sus cargos o niveles jerárquicos.
- Criterios institucionales o normativos para asignar escoltas.
- Existencia y descripción de un protocolo de evaluación de riesgo previo a la asignación.
- Dependencia encargada de autorizar y supervisar estos esquemas.
- Cantidad de elementos de seguridad asignados a labores de escolta, promedio por funcionario protegido y el máximo asignado a uno solo.
- Justificación y fundamento legal para otorgar escoltas y vehículos a familiares de funcionarios (cónyuges o hijos).
- Número de vehículos oficiales y blindados asignados a protección personal, adquisiciones durante la administración actual y costos individuales.
- Gastos anuales aproximados en sueldos, prestaciones, viáticos del personal de escolta, así como en mantenimiento, combustible y operación de vehículos.
- Presupuesto total anual destinado a seguridad personal de funcionarios y porcentaje que representa del total de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública.
- Consideración de un plan de reducción de escoltas para funciones sin riesgo directo, en línea con una política de austeridad republicana.
- Número de titulares de órganos autónomos que cuentan con estos esquemas.
Torres Estrada subrayó que estas interrogantes buscan transparentar el uso de recursos públicos y priorizar la seguridad ciudadana sobre privilegios burocráticos.



